Psicografías. Retrato del padre

Sala 11 bis

Su fisionomía, él ya ausente, se dispersó por la habitación donde había vivido, se enramó formando en diversos puntos extraños nudos de similitudes increíblemente expresivas. El papel pintado imitaba en algunos lugares sus tics, los arabescos se formaban en la dolorosa anatomía de su risa, distribuida en simétricos miembros como el trazo petrificado de un trilobite.

Bruno Schulz, La última escapada de mi padre.

 

La piedra es mi padre, la construcción de mi mente y realidad, mi genética. La casa donde crecí quedó vacía; luego de su muerte, sólo quedó la laja como rasgo de mí. Él dejó un espacio grande y hueco; ahí eternamente busco su rostro, pero sólo veo golems, fanerones[1].

En la piedra, mi ojo se adapta a la forma, la intuye, la persigue; es casi una esquizofrenia. La huella del objeto que representa la fotografía casi se olvida. La cámara transforma la roca y él aparece tan fuerte, tan invencible que su muerte es casi un mito. Herida psicológica, grieta salada y triste. Estas Psicografías son mi encuentro en el tiempo con todos mis yo. Busco en este espacio íntimo el retrato psicológico de mi padre.

Francisco Martín

 

Psicografías, una serie de cartografías fotográficas realizadas por Francisco Martín  a través de los sutiles territorios descritos por su padre, resume años de múltiples intentos por habitar una casa que, habiendo sido su casa natal, ha devenido tan sólo en la herencia paterna: una casa grande y vacía, llena de espacios pero, ya tras la muerte de su padre, carente de habitancias. Con ella, Martín busca semióticamente de manera infructuosa las unidades de significancia con las cuáles encontrar un rastro de los territorios creados por su padre en el taller en el que trabajó toda su vida. Pero dichas unidades se escapan al lente y a la mirada, conduciendo al fotógrafo a un sinuoso recorrido a través de  golems  y fanerones que va delineando paulatinamente con su lente –un objetivo especializado construido por él mismo para hacer visible el más ínfimo detalle del taller de su padre.   

     Con esta serie fotográfica, Francisco Martín invita al espectador a improvisar los territorios de su propio padre, al dejar abiertas las improvisaciones de su mirada y  exponerlas a la experiencia somática de sus espectadores, experiencia desde l a cual se vuelve posible detonar nuevos procesos creativos que transiten por la efervescencia imaginaria de la que surgieron estas imágenes.

Dulce Trejo

[1] Fanerones = Fanerón: Ch. S. Peirce (1905, manuscrito 908). “Propongo utilizar la palabra Fanerón como un nombre”.

Acerca de Francisco Martín

(Mérida, Yucatán) Desde hace más de 16 años se ha desempeñado como fotógrafo corresponsal y freelance de reconocidas agencias de noticias nacionales e internacionales: Notimex, EFE y Reuters. Su trayectoria artística ha generado exhibiciones en México, Paris, Alemania, E.E.U.U, Inglaterra, España y Portugal. Ha sido profesor de fotografía en universidades de Yucatán.

http://franciscomartin77.wix.com/jacintokanek

-Francisco Martín