El maíz de nuestro sustento

Sala 11
¿Qué significa para los pueblos de origen mesoamericano haber sido, según la fórmula arraigada, “los hombres del maíz”? Que ambos términos sólo pudieron desarrollarse uno en función del otro. Este marco primigenio se asienta en los relatos de la creación del hombre y el origen del maíz que dan forma a uno de nuestros mitos de origen. En ellos se cuenta cómo Quetzalcóatl descendió al reino de los muertos para obtener los huesos “preciosos” con los que se formaría a los hombres y mujeres que poblarían la tierra. Quetzalcóatl molió esos huesos en un cuenco y sangró su miembro viril sobre ellos para dar vida a los macehuales, a los hombres. Entonces, los dioses preguntaron:
                 
—¿Qué han de comer?                                       
 
El maíz se hallaba en el “Cerro de nuestro sustento”, a donde se dirigió Quetzalcóatl quien, con ayuda de una hormiga, lo extrajo desgranado. Primero comieron de él los dioses, y luego la Serpiente Emplumada lo puso en los labios de la pareja originaria de hombre y mujer, Oxomoco y Cipactónal, quienes “echaron suertes con los granos de maíz”. Para asegurar el sustento, Quetzalcóatl ató el Cerro con cuerdas e intentó llevárselo a jalones, pero no pudo moverlo. Entonces el dios Nanáhuatl partió el Cerro con un rayo, y de su entraña telúrica pudieron extraerse las variedades nativas del maíz, “el sustento nuestro”, con ayuda de los tlaloques, dioses de la lluvia: “el blanco, el morado, el amarillo, el sonrosado”.
 
Las fotografías intervenidas por Francisco Toledo exponen el salto de la agroindustria convencional a la tecnoindustria de transgénicos. Artista que encarna las metamorfosis tanto en su acción social como en su trabajo creador —en su imaginería, hombres, animales y plantas se transforman todo el tiempo en otros seres—, Toledo nos previene del uso deformante, economicista, atentatorio contra la naturaleza y el medio ambiente, que impone la plaga transgénica. El motivo de la metamorfosis en la obra de Toledo se toca tanto con el nahualismo mesoamericano como con el animismo grecolatino.
 
Jaime Moreno Villarreal
(Fragmento)

Acerca de Francisco Toledo

(Juchitán, Oaxaca 1940) A los catorce años estudia en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y, a los dieciocho, se inscribe en el Taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías del INBA en la Ciudad de México. Antes de cumplir diecinueve años su obra se expone en México así como en Estados Unidos. En 1960 se traslada a Paris y retorna a México en 1967 donde realiza pinturas, litografías, grabados y esculturas, diseña tapices que elabora con los artesanos de Teotitlán de Valle, Oaxaca. En 1977 se traslada a Nueva York.

En 1980 se exhibe una retrospectiva de su obra en el Museo de Arte Moderno de la capital del país. Con el fin de realizar cerámica, trabaja en el taller de Hugo Velázquez en Cuernavaca. En 1984 viaja a Barcelona y Paris. En 2000 expone en la Whitechapel Art Gallery de Londres y, posteriormente en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, España. En 2001-2002 viaja a Los Ángeles, California, para dedicarse exclusivamente a su trabajo. Desde entonces reside en la ciudad de Oaxaca.

-Francisco Toledo