En el Museo FGP-Macay, así vivimos la octava “Noche Blanca”

  • Teatro, danza contemporánea y taller de grabado, fue la oferta que disfrutó el público durante una edición más de la iniciativa del Ayuntamiento de Mérida.

El clima no fue impedimento para que en la octava edición de la “Noche Blanca”, el público respondiera de manera positiva a la iniciativa del Ayuntamiendo de Mérida. Como ya es una costumbre, el Museo Fernando García Ponce-Macay recibió con los brazos abiertos a los más de mil visitantes que gozaron de una velada repleta de arte y cultura.

En esta ocasión, el Pasaje Revolución fue el espacio donde la compañía Síndrome Belacqua presentó la obra de títeres “Feroz”. Esta adaptación del cuento “Caperucita Roja” tiene como objetivo transmitir a los niños diversas herramientas para prevenir situaciones en las que su cuerpo y sentimientos puedan ser violentados. Las actrices Susan Tax y Gina Martínez dieron vida a Caperuza, que perdió su canción desde la noche que el lobo la “abrazó”. A través de un viaje por un mundo fantástico, todos aprendieron que su voz es poderosa y debe ser escuchada por quienes los rodean ante cualquier peligro.

Cerca de la medianoche, el público disfrutó de la propuesta dancística titulada “Preguntas sin respuesta” del coreógrafo Jorge Domínguez-Cerdá, proyecto que desarrolló inspirándose en el libro “Leer la mente“ del escritor Jorge Volpi. Tomando como eje central las maravillas de la ficción, los bailarines Raúl Talamantes, Jimena Coronel y Acilrac Morales (integrantes de Contra Cuerpo Laboratorio Escénico), se apoyaron con tres sillas blancas y sus cuerpos para ejecutar una serie de movimientos cadenciosos y enérgicos marcados por la música y narrativa. De esta manera el público conoció la amplitud de sitios a donde se llega gracias a las mentiras verosímiles que crea la mente y que algunos llaman “el mundo del arte”.

En el interior del museo, grupos de amigos y familias recorrieron las salas de exposiciones permanentes y temporales, mientras se tomaban fotografías y descubrían los legados pictóricos de Fernando García Ponce y Gabriel Ramírez Aznar, la muestra escultórica de Jorge Yázpik, y las exposiciones “Confrontación 66. Cincuenta años 1966-2016” y “El placer de la mirada de Juan García Ponce”.

Finalmente, niños y adultos participaron en el taller de grabado que el Departamento de Servicios Educativos del museo preparó para esta ocasión. La actividad consistió en realizar un dibujo sobre una placa de foami, que instantes más tarde era plasmado con pintura y rodillos sobre bolsas de papel, que incluían material literario.

Es así como el Museo Fernando García Ponce-Macay una vez más es visitado por los meridanos y turistas en una nueva edición de la “Noche Blanca”.

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