Invitan a proteger a la vaquita marina a través del arte

Invitan a proteger a la vaquita marina a través del arte

El Museo Fernando García Ponce-Macay se une a la procesión en honor de la vaquita marina, que ha logrado convocar a numerosas personalidades e instituciones de México y otras tantas a nivel mundial, para hacer un llamado urgente en la protección y preservación de esta especie endémica de las costas nacionales, lo cual implica la pérdida de una forma única de vida.

Con el apremiante llamado a evitar esta tragedia irreversible: la extinción de la vaquita marina, debido a la indiferencia y la ignorancia, la pesca y el tráfico ilegal, y la ambición del ser humano; conservacionistas, investigadores, escritores, intelectuales, empresarios, poetas y actores invitan al público en general a sumarse a la serie de actividades, altares y exposiciones en diversos museos, galerías y otros recintos alrededor del mundo.

Las actividades dieron inicio este sábado 17 de febrero, en la CDMX, a las 10:00 horas, en la explanada del Museo Tamayo, para realizar una procesión en silencio en honor de la vaquita marina y que culminó en el Museo Nacional de Antropología. Los asistentes hicieron su recorrido por el Bosque de Chapultepec, abrigados por dos largas vallas de niñas y niños que unieron ambos recintos culturales, cuya presencia representa un reclamo silencioso a nuestra generación por el mundo que les estamos heredando.

Además, el Museo Rufino Tamayo presenta una exposición histórica de la Vaquita; el Museo Nacional de Antropología expone la escultura “Memorial Vaquita”, mientras que en las rejas de Chapultepec se montó la exposición fotográfica “Nuestras batallas contra la extinción”, de Sedema CDMX, Conabio, National Geographic y Patricio Robles Gil.

En el Museo Fernando García Ponce-Macay la artista Colleen Casey, para quien el mundo marino es muy importante y su amor por el mar siempre se ve reflejado en sus obras, presenta “El último arrecife”, integrada por tres esculturas: dos corales y un esqueleto de un delfín, realizados en cerámica y barro blanco.

“A mediados de los 70’s empecé a trabajar en un centro de investigación educacional en las Bahamas. Diario observábamos y registrábamos información de los arrecifes y la población de los peces en el área. Vi vida en los arrecifes y los océanos que ya no existen. Eso es muy triste”, explica la artista en el texto que acompaña a las obras.

“Se pronostica que, en el año 2050, ya no quedará ningún arrecife a menos que hagamos cambios drásticos ahora”, añade la artista, quien suma sus obras a la serie de carteles, esculturas y al mural que los niños del taller trimestral que acuden al Macay realizaron para la ocasión y que estará abierto al público hasta el 17 de marzo.

La marsopa conocida como “vaquita” (Phocoena sinus) es el más pequeño de los cetáceos, el grupo de mamíferos marinos que incluye a las ballenas, los delfines y las marsopas. En 2016, año del último cálculo disponible, se estimó que la población de vaquitas marinas era de menos de treinta ejemplares.

En los últimos cinco años el resurgimiento de la pesca ilegal de totoaba ha provocado que la tasa de disminución anual promedio entre 2011 y 2016 se haya estimado en 39 por ciento, lo que corresponde a una disminución de la población de 90 por ciento en este corto período.

La procesión en honor de la vaquita marina es un llamado global para que cambiemos lo que estamos haciendo mal y protejamos a las especies de la naturaleza de las que dependemos y que los humanos estamos poniendo en peligro de extinción, para que esta historia no se repita.

Fuentes: La Jornada Maya, Libertad de expresión Yucatán. Información de lo nuevo, Tribuna Campeche, Yucatán en corto