Recorre la bibliofilia de Carlos Monsiváis

Recorre la bibliofilia de Carlos Monsiváis

Una exposición reúne 500 libros sobre el cronista

La celebración del natalicio número 80 de uno de los mejores cronistas del periodismo mexicano me llevó a la exposición “Bibliofilia mexicana” del Museo del Estanquillo (en CDMX), una propuesta de Rafael Barajas “El Fisgón” que reúne 500 libros, obra gráfica, caricatura y grabado.

Asumí que por ser el 4 de mayo estaría el recinto abarrotado, por lo que apresuré el paso para ser una de las primeras en ingresar al edificio conocido como La Esmeralda, que se encuentra ubicado en el icónico entronque de las calles de Isabel la Católica y Francisco I. Madero. Aunque tal vez sobre decirlo, no tuve mayores problemas para ingresar al espacio que fue concebido a partir del deseo de Carlos Monsiváis de compartir su colección, compuesta por más de 20,000 piezas con el pueblo mexicano.

Inicié mi recorrido en el piso 1, donde me recibió Monsiváis a través de una pieza de Teresa Nava, que a más de uno nos hizo detenernos a contemplar el magistral museo que era su estudio. La crónica tridimensional de la artista poblana dibuja de manera delicada con papel, barro, metales, textil y plástico el espacio en el que Monsiváis recibió a tantas personas a platicar de cosas tan disímiles por ser uno de los hombres más buscados de la literatura mexicana. Me pregunto cuántas entrevistas habrá concedido y si habrá algún valiente dispuesto a cartografiarlas. Ahí estaban tres de los trece gatos del escritor, el cual los nombraba sin equivocaciones: Pío Nonoalco, Carmelita Romero, Evasiva, Nana Nina Ricci, Chocorrol, Posmoderna, Fetiche de Peluche, Fray Gatolomé de las Bardas, Monja Desmatecada, Mito Genial, Ansia de Militancia, Miau Tse Tung, Miss Oginia, Miss Antropía, Caso Omiso, Zulema Maraima, Voto de Castidad, Catzinger, Peligro para México, Copelas o Maúllas…

El camino por la exposición continúa con un vídeo sobre la biblioteca personal del autor de “Días de guardar” (1970), en el que se condensa su relación de amor con los libros y que expresa de la siguiente forma: “Lo que siento es la compulsión por leer cada libro que hojeo. Y entonces una búsqueda del libro que necesito para un trabajo es, en cierta forma, una tortura porque voy encontrando libros que quisiera leer en ese momento”. Esta búsqueda le permitió adquirir verdaderas joyas históricas que para mala fortuna de los visitantes (y por cuestiones de conservación, claro está) se encuentran resguardadas en numerosas vitrinas. Aun así, vale la pena asomarse a través del cristal para (ad)mirar obras que presentan de manera integral la relación que guardan movimientos culturales del país con los libros editados en la Conquista, el Virreinato, la Independencia, la Revolución y el México moderno.

Las búsquedas de Monsiváis en La Lagunilla iniciaron a temprana edad y le permitieron adquirir libros y objetos coleccionables. Según comenta el curador de la muestra, en algunas ocasiones iba acompañado de amigos bibliófilos, entre los que se encontraban Arturo Saucedo y Mercurio López, quienes junto con Yanni Pecanins, la Galería Arvil y la Biblioteca de México otorgaron en préstamo obras de sus colecciones para el armado de la exposición.— Addy Cauich para “El Macay en la cultura”

Fuentes: Diario de Yucatán