“La forma del caos” de Francisco Barajas invita a la provocación

“La forma del caos” de Francisco Barajas invita a la provocación

Pensadores como Platón, Ovidio y Aristóteles dedicaron extensas reflexiones al caos, al que llegaron a vincular con la divinidad, la nada y con una cosa ruda y desordenada. Asimismo, el caos ha encontrado diversas caras en la filosofía, las matemáticas y las artes.

La exposición temporal “La forma del caos” de Francisco Barajas —instalada en la sala 8 Bis del Museo Fernando García Ponce-Macay— invita a la provocación, la búsqueda de la configuración caótica que yace en el contraste del color, la superposición de las figuras y la transgresión de líneas.

El artista michoacano ha tenido una trayectoria de más de 150 exposiciones nacionales e internacionales, entre las que se encuentran “Paisaje múltiple” (2004), “El viaje de regreso a la memoria” (2008) y “Universos paralelos” (2013), en las que se han presentado grabados, dibujos y pinturas.

La reciente exposición de Francisco Barajas propone una mirada del caos llena de contrastes, en donde los amarillos y los ocres se dan lugar en “Souvenir africano” y “Juegos bajo el Sol”, los cuales invitan al espectador a consumir la experiencia de los colores, dejando que los sentidos y las sensaciones lo invadan.

Los azules dan vida a “Persistencia de la memoria” y “Máquina de lluvia”, dos obras que se construyen con trazos violentos y que apelan a la profundidad, tanto del tiempo como del agua.

En estas obras no hay espacio para el orden, pues aunque el color encuentra cuerpo en los trazos geométricos solo se consolidan cuando se confrontan con las demás formas y tonalidades. Más allá de la diversidad de los colores, Francisco Barajas nos ofrece tres obras en las cuales predomina el negro y que tienen por nombre “Escrituras automáticas”. Estas obras muestran las huellas de la pintura en un juego automático, en las que la irregularidad no se lee como aquello que no tiene razón de ser; al contrario, lo impredecible de este juego celebra las múltiples posibilidades del desorden y, así, sus diferentes caras.

Evocación

En la obra se evoca el caos cuando, en las figuras, los contornos se van difuminando, cuando el color invade el límite de las formas y se mezclan en una marca de arrastre, dejando la incertidumbre de no poder atender cada espacio.

La exposición “La forma del caos” celebra la inmersión del espectador en un universo de elementos que nos preparan para aquello que altera el orden, que rememora la oscuridad y personifica el vacío.

Sin duda, el artista descubre el caos dentro de esa hendidura que, como señala la mitología, se encuentra entre el Sol y la Tierra. Una propuesta artística que recuerda que lo caótico forma parte esencial del acontecer diario y no solo en el estado primigenio de los tiempos.— Gabriela Trinidad Baños para “El Macay en la cultura”

Fuentes: Diario de Yucatán