Yolanda Quijano, misterio y fantasía

Yolanda Quijano, misterio y fantasía

Era 1991 y el escenario de la entrevista, una casa meridana. La pintora Yolanda Quijano visitaba por unos cuantos días la ciudad en la que nació, pero en la que vivió muy poco tiempo.

Su acrílico “De la tierra futura” colgaba de la pared. Allí, junto a ese cuadro en el que una mujer preside un escenario de inefable arquitectura, de incorpóreos objetos que flotan como apariciones, la charla comenzó con preguntas sobre la fantasía, la realidad, lo evidente y lo invisible.

Yolanda Pantoja Quijano, autora de acrílicos y óleos de tendencia fantástica, entre lo surreal y el realismo mágico o “real maravilloso”, ha trabajado durante décadas en un repertorio infinito de personajes magnéticos —sobre todo mujeres y niños— en los que se amalgaman el onirismo y el misterio, el medievalismo, la ficción, la nostalgia, lo secreto. Su escuela y sus influencias, los y las surrealistas mexicanos, no han impedido que trace y defina su propia trayectoria, muy lejos de esta ciudad en la cual incluso comenzó la carrera de Medicina, a la que abandonó poco después.

“Pinto mujeres y niños porque los conozco mejor…”, dijo en aquella ocasión: “Las mujeres tienen muchas cualidades. Bueno, los hombres también pero no los conozco tanto… los señores serán siempre un misterio para mí”.

Anteriormente, en octubre de 1977, una exposición de la pintora Quijano llegó a la galería del Teatro Daniel Ayala, uno de los espacios oficiales para exposiciones en la década de los setenta. El comentario escrito por Jorge Álvarez Rendón destaca en el trabajo de la maestra lo femenino y la fantasía, así como sus imágenes “a veces reales y soñadas otras”. Y desde entonces, hace ya 40 años, el cronista subrayaba el hecho de ser pintora en un mundo masculino y por ello superar “…los límites impuestos durante 30 siglos a los seres de su sexo”.

La exposición, que formaba parte del programa del INBA, consistió en 18 piezas. Desde entonces también la artista visual manifestaba ya su admiración por la magnética figura de Sor Juna Inés de la Cruz, a la que el periodista dedicó varios comentarios. Posteriormente llegó a formar parte del cuerpo de honor de la Sociedad Cultural Sor Juana Inés de la Cruz, en la Ciudad de México.

En ese mismo año, bajo la dirección de José Rogelio Álvarez, se publicó la Enciclopedia de México, que dedicó una de sus entradas a la vida y obra de la maestra Quijano. Poco después, su trayectoria fue también incluida en la actualización de la Enciclopedia Yucatanense, en el capítulo de Roldán Peniche.

Yolanda Pantoja Fuentes, quien tomó el nombre de Yolanda Quijano, nació en Mérida pero creció en Cuernavaca, Morelos. Dejó la carrera de Medicina que había comenzado en la Universidad de Yucatán para ingresar a La Esmeralda en 1959. En 1965 presentó su primera exposición de pintura. A partir de entonces ha durado más de medio siglo su prolongada trayectoria. Ha ganado premios y reconocimientos y ha presentado su trabajo en México y en el extranjero. Hoy, es miembro del Salón de la Plástica Mexicana y ha recibido varios premios, además de exponer en México, Canadá, Estados Unidos y España.

En 1977, una exposición colectiva organizada por el gobierno del Estado de Yucatán incluyó obra de Yolanda Quijano, junto con coetáneos suyos como Gabriel Ramírez, Ermilo Torre Gamboa y Emilio Vera Granados, entre otros.

Ya en 1999, el Macay presentó una muestra con obra de los maestros del Salón de la Plástica Nacional, que incluyó 30 piezas de igual número de artistas nacionales, elaboradas desde la década de los años 20 hasta la fecha. Allí expuso una obra de la maestra Quijano, junto con la de Raúl Anguiano, Luis Y. Aragón, Osvaldo Barra Cunningham, entre otros, así como la de Rolando Arjona Amábilis, otro yucateco quien construyó su trayectoria fuera de la entidad.

La última vez hasta donde se pudo tener noticia de presencia de obra de la maestra Quijano en Yucatán fue ese mismo año, en 2007, cuando un cuadro suyo fue incluido como parte de la exposición conmemorativa “Panorama de la plástica yucatanense”, que se presentó en el Macay y a la que sucedió la edición de un libro de arte con el mismo título realizado por el gobierno del Estado, y en el cual se hace referencia a las puntuales presencias de la maestra en espacios locales.

Sin embargo, Yolanda Quijano, ya octogenaria, ha continuado activa: en septiembre de 2012 el Diario de Morelos publicó una entrevista con la maestra a la que titula “Mujer llena de magia”, en referencia a su tendencia temática: la figuración en su vertiente fantástica, el realismo mágico y el surrealismo. En 2013 fue nuevamente entrevistada, entonces para Tlanepantla TeVe. Esta vigencia hace reflexionar sobre la pertinencia de convocarla nuevamente, de exponer su trabajo y situar su trayectoria como parte de los procesos del desarrollo de la plástica yucateca y sus vertientes y circunstancias a lo largo del siglo XX. La más reciente referencia encontrada en línea es una exposición de 2015, con motivo de la cual Jaqueline Valderrábano escribe para un noticiero de la Universidad Autónoma del Estado de México. En el texto se lee que la convicción por lo femenino continúa intacta en los comentarios de la pintora, así como hace más de cuarto siglo: “Lo mío es muy femenino, las mujeres somos alegres, juiciosas, arrebatadas […] somos un caleidoscopio de verdad y cualidades […] La mujer mexicana es fuerte, vigorosa, luchadora, que se esfuerza. Aun la que vive en el pueblito más recóndito es una mujer de valores… yo aprendo mucho de todas”.— María Teresa Mézquita Méndez para “El Macay en la cultura”.

Fuentes: Diario de Yucatán