El encuentro con la materia: Breve análisis de la obra de catalán Antoni Tàpies

El encuentro con la materia: Breve análisis de la obra de catalán Antoni Tàpies

Hace seis décadas, en la ciudad de Milán, se anunciaban los resultados del X Premio Internazionale per la Pittura de Lissone de 1957. ¿El ganador? Un todavía treintañero Antoni Tàpies, pintor catalán de poderosa trayectoria, quien había conocido la fama desde muy joven y quien en ese entonces, a los 34 años de edad, ya acumulaba premios, reconocimientos y exposiciones internacionales.

Pero ese mismo año no solamente recibió el galardón milanés; también, en colaboración con el teórico del informalismo Michel Tapié, organizó la exposición Arte Otro, que introdujo el trabajo de artistas abstractos a la península ibérica, a la sala Gaspar de Barcelona: gracias a ambos se conoció la obra de Pollock, Kline, Dubuffet, Fautrier y Fontana, entre otros.

Y es que Tàpies, nacido el 13 de diciembre de 1923 y fuertemente impactado por la guerra civil española en sus años juveniles, acumuló experiencia y éxito desde muy pronto.

Un año antes, en 1956, la parisina galería Stadler presentó por primera vez en sus salas una exposición individual de su obra, precisamente cuando el artista definía, en su particular estilo, su desprendimiento de lo anecdótico y lo místico. A partir de entonces, en sus telas tendrían la última palabra: la estructura y la materia, lo textural, lo corpóreo.

“El artista es un hombre de laboratorio y no tiene nada que ver con una agencia de propaganda encargada de difundir juicios arbitrarios”, dijo el pintor, quien a partir de 1954 realizó estudios de la materia y empezó a trabajar combinando materiales como mármol pulverizado, polvo, látex y aceite.

Su obra, de lo más representativo de la abstracción europea e internacional, es un tributo al encuentro de las formas y texturas por sí mismas, pero también más allá de su inmediatez.

Ese diálogo y encuentro físico permanente con los materiales y su propio decurso lo acompañó el resto de su existencia. Fruto de ese ejercicio riguroso y misterioso es por ejemplo “La gran equis” (1962), obra que ha merecido innumerables interpretaciones y cuya apariencia de puerta cancelada, atravesada por inmensa “tacha” —toda en colores parduzcos y opacos pero tremendamente magnética— desencadena toda clase de pensamientos y especulaciones en el espectador.

El cuadro, una de las “estrellas” del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, fue elegido igualmente como protagonista de uno de los episodios monográficos de la serie documental “La mitad invisible” que produce Televisión Española sobre las obras más reconocidas del país. Tàpies falleció ya hace más de un lustro, el 6 de febrero de 2012. En la inmediata edición de marzo de la revista “Letras libres” de ese año, Maite Méndez Baiges escribió que su muerte suponía “… la desaparición de una de las referencias ineludibles de la abstracción informalista, y también de la de un clásico del arte de la segunda mitad del siglo XX, que nos lega la energía profunda de su pintura matérica: encuentro, en realidad, de espíritu y materia, de cuerpo y mente, sensibilidad y razón, y de algunos otros opuestos, por fin reconciliados”.

En sus escritos, el maestro catalán manifestó también que para él habría de reconocer en “… todo artista auténtico el ejercicio de una reflexión profunda. Pero si a esta reflexión no se añade la lucha con la materia, rápidamente nos daremos cuenta de que el supuesto artista no ha avanzado, que su obra no ha sido más que divagación estéril, como toda fórmula o teoría”. Hoy que buena parte de las rutas artísticas se trazan al margen de eso que él llama la “lucha” con la materia, nuevos discursos y nuevas búsquedas aran el camino en pos de una difícil originalidad, cuya fórmula y desarrollo pleno Tàpies logró consolidar, hasta la más profunda esencia de la sensibilidad pictórica.

Más información: http://www.rtve.es/television/20140426/antoni-tapies-su-gran-equis/600862.shtml; https://www.tonitapies.com/es/antoni-tapies-main/biografia/; http://www.letraslibres.com/mexico-espana/en-la-muerte-antoni-tapies-0.— María Teresa Mézquita Méndez para “El Macay en la cultura”

Fuentes: Diario de Yucatán