Rendón, memoria de luz

Rendón, memoria de luz

Un cuerpo telúrico, una cabellera vegetal, un fruto de piel. (Juan Villoro sobre Víctor Rendón, en “Un corazón en la sombra”)

La sola mención del festival anual “Abril, mes de la fotografía” y de los grupos “Imagen alterna” o “Artquimia” bastarían para convocar a la memoria de Víctor Rendón, de quien este 22 de mayo se cumplirán ya 10 años de su fallecimiento. Sin embargo, su trayectoria es tan amplia como rica y variada y todavía hay deudas de reconocimiento con su herencia estética y artística.

En esta ocasión el Macay expone, a manera de homenaje, la obra de cuatro artistas ya desaparecidos; además de Víctor Rendón, los grabadores Jaime Castellanos y Shusaku Arakawa y el pintor Eduardo Ortegón.

En el caso particular de Víctor Rendón, su desaparición repentina, acaecida en un momento en el que se encontraba en plenitud profesional y creativa, llenó de desconcierto y desazón no sólo a su medio cercano sino también a la comunidad artística de Yucatán y privó a varias generaciones del encuentro con un maestro de la lente, de tiempos aún analógicos, que logró en su trabajo desarrollar una auténtica poética de la geografía del cuerpo humano.

Una oportunidad para este acercamiento de las nuevas generaciones de fotógrafos y el público en general con el legado de Víctor Rendón es la exposición que se encuentra en las salas 4 y 5 del Macay, donde se presentan 15 fotografías de algunas de sus series, entre ellas “Piel” y “Los non retratos” realizadas en la década de los noventa.

La técnica predominante es la tradicional plata sobre gelatina.

La magia de Rendón

En el rostro, en los brazos con puños cerrados, en el torso velado, en los senos, en los pies en primer plano, en las uñas y el pelo, y en las piernas. pero sobre todo en la piel, entre arrugas, lunares y huellas digitales y pliegues está la magia del lenguaje de Víctor, artífice de las texturas, las brumas, las superficies. De lo terso a lo áspero, de la evidencia al misterio, el cuerpo se resignifica en la sencillez de la fotografía monocromática.

Un libro titulado “Piel de luz” con la participación de colegas y amigos del fallecido fotógrafo, así como un texto de Juan Villoro le rindieron homenaje dos años después de su desaparición. La obra reitera esta dedicación de Víctor al cuerpo femenino. En él, testimonios escritos de José Antonio Rodríguez, Alonso Gutiérrez y Socorro Chablé suman al de Villoro remembranzas, opiniones, apuntes, observaciones, emergidos en su momento con la proximidad de su muerte.

Sobre el artista

Víctor Rendón nació en agosto de 1948 en Morelia, Michoacán y sumó en su currículum una treintena de exposiciones individuales celebradas tanto en Yucatán como en otras entidades del país e incluso en el extranjero (España, Cuba, Estados Unidos), aparte de numerosas muestras colectivas. Además fue el fundador de grupos artísticos, maestro en varias instituciones y talleres, ponente en congresos, jurado en certámenes fotográficos y ganador de varios premios, entre ellos el primer lugar de la Segunda Bienal del Estado de Yucatán de Artes Plásticas del año 1987.

Hoy día, como suele suceder, vista en la distancia y el tiempo, la figura de Víctor Rendón se engrandece, y entonces se repiensa y vuelve a pensar en los pertinentes homenajes y lo necesario que es aprender de quienes nos han precedido el camino que hoy nos toca recorrer.

Y conocer y apreciar su trabajo, ahora en las salas 4 y 5 del Macay es también una manera de participar de este homenaje.- María Teresa Mézquita Méndez

Fuentes: Diario de Yucatán