Libros y arte juntos

Libros y arte juntos

Desde objetos que son intervenidos a “miniediciones”

Una invitación para abordar la majestuosidad de uno de los grandes inventos del ser humano, ésa es la principal función del Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor.

Al respecto, Jorge Luis Borges declaró en una de sus conferencias que, “de los diversos instrumentos inventados, el más asombroso es el libro. Todos los demás son extensiones de su cuerpo… solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Esta afirmación resume en los dos últimos conceptos la piedra angular de su creación.

Si bien el libro , que ha resguardado la memoria histórica en sus diversas representaciones, también ha privilegiado el lenguaje escrito sobre la imagen, destacando el orden, legibilidad y funcionalidad del diseño para expresar las ideas. No obstante, estos elementos también juegan un papel importante en el arte, donde la mirada estética transforma cada una de las páginas, las sublima y les confiere un nuevo valor que las hace únicas.

Tal es el caso d el artista estadounidense Edward Ruscha, quien muestra en un libro peculiar su obra fotográfica titulada “Twentysix Gasoline Stations” (1962). Este volumen se conforma con un acordeón de fotos que se despliegan horizontalmente, explorando una secuencia de imágenes ubicadas en la parte superior e inferior de la página, dejando un vacío al centro de cada una.

De igual manera, otro de los libros que es considerado arte es el guión de “Persona”, de Ingmar Bergman.

La obra cuenta con intervenciones a tinta, fotografías y diversos objetos que conforman tanto a los personajes como a la historia, al igual que una visión complementaria, pues en cada uno de estos elementos impera la intención del cineasta por mostrar la complejidad de su obra, así como su singularidad.

Un ejemplo más del libro como arte objeto es el “Manual de las maravillas” del artista Joseph Cornell, quien consiguió en 1930 un almanaque francés de agricultura para intervenirlo. Su obra ha sido considerada como una “reinvención, apropiación y resurrección” del libro. El volumen cuenta con perforaciones, transcripciones de poemas, dibujos y demás intervenciones que logran transformar un ortodoxo libro en una fuente de imaginación e inspiración.

Otro de los artistas que ha cautivado al espectador con su arte es Dieter Roth. Sus libros son realizados en miniatura, con pedazos de páginas de diarios y revistas. La mayoría de su obra no puede ser leída de manera tradicional, pues la fragmentación de su contenido lo hace completamente visual. Cada uno de los libros, ya sea privilegiando el lenguaje escrito o la imagen, así como de la mirada estética, logra ofrecer una nueva perspectiva de cómo se concibe el mundo. Imaginaciones que atraviesan estaciones de gasolina y reorientan el diseño de la página; que desde el cine utilizan la particularidad de los objetos como la forma de crear desde la interioridad; que cambian de manera incisiva el contenido o le dan un nuevo significado al libro. Perspectivas que guardan arte entre las páginas, ahí donde anida la memoria.— Gabriela Trinidad Baños, para “El Macay en la cultura”

Fuentes: Diario de Yucatán