Los 25 años del Museo García Ponce Macay (II)

Los 25 años del Museo García Ponce Macay (II)

Celebra sus bodas de plata recinto icónico del arte

…Otro rasgo de identidad del museo Macay desde sus orígenes es la presencia mediática: a lo largo de su trayectoria, ha estado presente en los medios de comunicación con la presente columna desde los años 90, el programa de radio “Arteconexión” que originalmente se llamó “Momento creativo”, el programa televisivo “La hora cultural Macay”, el boletín “Macay, voz, imagen e ideas del museo” y en la última década, la página de internet, presencia en redes sociales, páginas dedicadas a la historia del edificio y al Centro Virtual de Investigación y Documentación “La Ruptura” (Cevidi) que también surgió recientemente en el seno del museo y otros espacios de divulgación. Asimismo, al cumplir 15 años se editó un libro-memoria en el que participó un equipo de trabajo de varios especialistas que compiló y presentó de manera organizada y sistemática y en una edición de lujo, la actividad y trayectoria del recinto desde su apertura.

Como sede, el edificio ha sido escenario de concursos de artesanía, ciclos de cine, conciertos, bienales, actividades del ICOM, espectáculos de “Mérida en domingo”, ciclos de conferencias, performances y entregas de premios, y otras actividades, entre las que destaca, desde hace 10 años la celebración periódica de “Punto de encuentro”, noches de música, audiovisuales o tertulias organizadas por iniciativa del propio museo para dialogar con otras manifestaciones artísticas.

En sus aniversarios el museo ha celebrado cada efeméride con exposiciones especiales: cuando cumplió 10 años convocó a importantes galerías y museos nacionales a lo largo de año a presentar sendas exposiciones en las que se pudo ver desde un boceto a lápiz atribuido a Miguel Ángel Buonarotti del acervo del Museo Nacional de San Carlos hasta un Picasso y un Bacon de la colección del Museo Rufino Tamayo o piezas de Lilia Carrillo, Pedro y Rafael Coronel y Julio Galán, provenientes del Museo de Arte Moderno.

En 2009, cuando cumplió 15, el Macay fue sede de la obra de artistas representativos de toda la República Mexicana, presentando estado por estado y convocados a través de las instituciones públicas (Institutos de Cultura y homólogos) de las 31 entidades federativas y el todavía entonces Distrito Federal.

En 2014 el recinto se renombró como “Museo de Arte Contemporáneo Fernando García Ponce – MACAY” en honor al pintor mexicano representante de la “Generación de la Ruptura”.

Bodas de plata

Con la llegada del cuarto de siglo, el Macay inaugura esta nueva etapa al ponerse en manos del nuevo director, Mtro. Rafael Pérez y Pérez, después de ser conducido durante más de una década por la directora de la Fundación Cultural Macay, Sra. Elba García Villarreal, tras el fallecimiento en 2006 del director, Lic. Miguel Madrid Jaime.

El Mtro. Pérez y Pérez ha manifestado que su deseo es “ampliar la influencia del Museo Fernando García Ponce-Macay a una región más extensa con miras a convertirlo en un recinto nacional e internacional”. Y que tras 25 años de trabajo continuo, el recinto se consolida como un espacio dedicado a la cultura, siempre abierto al público y con propuestas.

El Mtro. Pérez y Pérez tiene también varios proyectos de profesionalización del personal, ampliación del área de influencia del museo y desarrollo de exposiciones itinerantes, todo en el contexto de la equilibrada combinación de los dos fines del espacio: la educación y el ocio y los dos tipos principales de visitantes: el público local y los turistas.

Si en 25 años no todo ha sido “miel sobre hojuelas” eso lo saben el Macay y todo el enorme colectivo que lo ha conformado a lo largo de dos décadas y media. Proyectos notables como la Bienal de Escultura en Yucatán y “Hermandades escultóricas” tuvieron que ser suspendidos en espera de tiempos más propicios y a lo largo de estos 25 años, como escribió Jorge Cortés en el texto introductorio de la memoria de hace una década: “el Macay ha sufrido adversidades de diversa índole, las cuales no han sido obstáculo para cumplir con los objetivos trazados”.

Sin embargo, la persistencia, la constancia, la perseverancia, ha sido el denominador común de todas sus acciones, en un tiempo como el presente de iniciativas efímeras y proyectos desechables que le permiten ser un museo que ofrece siempre un obsequio a la imaginación y a la sorpresa, donde el visitante siempre encuentre algo interesante, como escribió don Miguel, su primer director:

Un espacio con ventanas para asomarse y puertas para “transitar libre y voluntariamente hacia los mundos de la reflexión” y también “…escaleras, peldaños, cerraduras, velos y cortinados; nada muy difícil, pero sí pequeñas y medianas dificultades, colocadas adrede, de tal suerte que despierten esa imaginación y muevan a la reflexión”.

Celebramos con el Macay, compartimos su entusiasmo y nos sumamos a ese camino de constante construcción, que, como sabemos, se hace siempre al andar…— María Teresa Mézquita Méndez para El Macay en la Cultura

Fuentes: Diario de Yucatán