Canal entre arte y audiencia

Canal entre arte y audiencia

Ponen en marcha pasado mañana el Coloquio Cevidi

Se me ocurre que solo la valentía, la nostalgia o la curiosidad pueden resucitar personas y tiempos ajenos al mirar una fotografía.

Uno sostiene las caras de papel en blanco y negro, abrillantadas por la juventud ahora escasa. Si se tiene suerte, habrá alguien también mirando para preguntarle “¿quién es éste?”, “¿a qué se dedicaba?”, o “¿qué hacían en esta foto?”.

Las fotos donde aparecen varios artistas son mis favoritas. Un ejemplo: se presentaba el libro “Nueve pintores mexicanos”. Era 1968. Lilia Carrillo mira de frente y está al centro, con la boca sonriendo a media luna y una copia del libro mencionado entre su antebrazo y el pecho. La rodean los hermanos García Ponce, Gabriel Ramírez, Francisco Corzas, Alberto Gironella, Manuel Felguérez, Roger von Gunten, Vicente Rojo, Arnaldo Coen y Juan Martín. Vlady y Enrique Echeverría no aparecen en la imagen. En los demás, el disfraz de artista es imperceptible. Los une el blanco y el negro y el desgaste del papel fotográfico. Los recuerdo sin haberlos conocido.

Es fácil conocer los nombres cuando se han visto, a manera de eco, quizá inoportuno, los rostros y las manos. Pero hay también ausencia en toda fotografía. ¿Quiénes son ésos, más allá del nombre? ¿A qué se dedicaban, si en la imagen escasean los pinceles y talleres? ¿Qué hacían en esta foto, si no hay nada más allá de la vista? ¿Quiénes faltan, y por qué podemos decir que están ausentes? Pueden decirse nombres y emparentarlos con un rostro, pero solo puede conocerse de verdad yendo a las personas, y no a su imagen. La fotografía dice “aquí hay caras y trajes”. El estudio crítico, humano, ha podido decir “aquí hay Ruptura”.

El Centro Virtual de Documentación e Información la Ruptura (Cevidi), de la Fundación Cultural Macay, recuerda que hay lugares imposibles para los ojos, incluso tratándose de la pintura. Los artistas de esta generación, mediante sus obras, exigieron diálogo; un murmullo que sería balbuceo de ignorarse la idea que acompaña el arte. Este fundamento es la “libertad intelectual y creativa, creando una interrupción de las corrientes pictóricas prevalecientes en el país e incorporando valores cosmopolitas y apolíticos en su trabajo creativo, lo anterior como reacción a la hegemonía de la llamada Escuela Mexicana de Pintura, de corte nacionalista y con claros intereses políticos oficialistas surgidos de la reivindicación de los valores de la Revolución Mexicana en 1910”.

Estas palabras del director del Macay, el licenciado Rafael Pérez y Pérez, reactivan la conversación con una época importantísima para el arte mexicano, nada menos que “una verdadera evolución de la visión estética”, citando de nuevo al dirigente del museo.

El Coloquio Cevidi 2019 irá en la búsqueda de este contacto crítico y reflexivo, enfocándose en la formación del “ecosistema mediático mexicano moderno”, el canal que permitiría hacer el llamado a un nuevo público para un nuevo arte. En torno a la discusión “Comunicar arte y literatura en tiempos de Ruptura” se ha diseñado un programa con mesas panel, conferencias, una feria del libro de arte, así como un intercambio de libros de variadas temáticas, presentaciones editoriales, una exposición temporal, visitas guiadas y actividades que involucran al público de manera directa con las formas de comunicación que hicieron posible la divulgación del arte entonces, a mediados de siglo XX, y ahora, más de 50 años después.

El evento imperdible estará presente del 4 al 6 de septiembre, inaugurándose a las 9 de la mañana del miércoles en las instalaciones del Macay. Todos están invitados, sin coste alguno. Miren, por favor, el programa completo aquí: https://issuu.com/museomacay/docs/programa_coloquio_2019. La promesa es el diálogo más allá de la fotografía y de la pintura, tan al alcance del mundo. ¿Qué pediría yo si estuviera abriéndoles personalmente la puerta? Que recuerden, antes, durante y después del coloquio, que el arte también comunica, y que los ojos, cuando no ven, piensan.— David Mayoral Bonilla para “El Macay en la cultura”

Fuentes: Diario de Yucatán