Presenta el Museo Fernando García Ponce-Macay, una pequeña muestra del panorama artístico emergente
Desde hace varios años, el interés por el arte y la cultura en nuestro estado, ha ido en aumento. Cada vez hay más espacios destinados a la producción y consumo artístico, y la oferta educativa comienza a promover la formación y profesionalización de creadores y público.
Nuevas generaciones ocupan las salas, las fronteras comienzan a diluirse y se abren canales de comunicación que nos permiten investigar, estudiar, conocer y aprender acerca de la actividad cultural y artística de otras ciudades y países.
Nuestro medio está cambiando y estamos experimentando la oportunidad de contribuir a ese cambio. Hablar hoy, de arte emergente en Yucatán y en el mundo, es hablar de colectividad, de trabajo colaborativo, de multidisciplina, de transdisciplina, de interacción.
Como parte de las exposiciones del primer trimestre del año, el Museo Fernando García Ponce-Macay, reúne la obra de ocho artistas residentes de nuestra localidad, en la muestra “El impulso de la creación. Colectiva: Yucatán arte emergente”.
La variedad de técnicas, estilos y materiales de la muestra, nos permiten reconocer algunas de las tendencias en la creación artística actual.
Alexander Ovcharov, presenta cuatro acrílicos sobre tela, en los que no se pasa por alto la influencia de la música en su impulso por crear, rompiendo las fronteras entre una disciplina y otra.
Mónica Costa echa mano de sus recuerdos para rescatar viejas revistas, recortes y folletos de viajes, que le sirven para construir a través del collage, mensajes de contenido social y político, que abordan con ironía la realidad cotidiana.
El reciclaje y el dotar de nuevos usos y significados a objetos comunes también está presente a través de la obra de Enrique Coello, quien utiliza anillas del tipo stay-tab de latas de aluminio para construir sus esculturas; además el artista genera acciones en vivo y provoca la interactividad con una de sus piezas, una cadena de anillas que cambia de forma con la ayuda de un motor.
La sensualidad, lo orgánico y lo figurativo presentes en la naturaleza expresiva del hombre desde épocas primitivas sigue vigente y se reinterpreta a través de las pinturas de José Luis Bojórquez y Alejandro Jurado, la escultura de Manolo Niembro, los trazos de carbón sobre madera de Felipe Mazzeo o la tinta china de Emilio Salazar.
El diseño es también un elemento marcado en las obras que componen esta muestra colectiva, está presente a través de la gráfica, la composición, el color y la forma de varias de las piezas. Resulta interesante como las tendencias puristas evolucionan y los artistas actuales se atreven a crear en base a lo que sienten y al momento que viven. Importante darse una vuelta por el museo y conocer un poco más acerca de estas propuestas y sus creadores.- Aída Barrera Pino

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