Natasha Gray trae "Murmullos" con aves hechas de tul
Un día vi un vídeo de una de las cosas más bonitas de la naturaleza: una parvada de estorninos que danzaban en el aire”, recuerda Natasha Gray, cuya obra “Murmullos” que presentará en el museo Fernando García Ponce Macay, se basa precisamente en esas aves que llaman la atención por su plumaje negro.
La exposición, que se inaugura mañana y estará abierta al público hasta junio, consta de tres móviles (la más grande incluye 1,307 pájaros elaborados en tul), una pieza de pájaros recortados, cuatro fotografías intervenidas con dibujos de alambre y cuatro dibujos descriptivos.
Natasha, que durante ocho años y medio vivió acampando en el desierto de Texas y por eso su obra gira en torno a lo que ofrece la naturaleza, comenta que cuando recibió la invitación de exponer en el Macay, de inmediato se le ocurrió la parvada de estorninos, conocida también como murmullo.
Y ya con la certeza que lo haría como móviles colgantes, se puso a elaborarlas siempre pensando en música de Bach y Beethoven.
Tres meses le llevó hacer la pieza, con la cual pretende decir muchas cosas, pero más que nada “quiero presentar algo bello”.
“Yo lo que quiero es mostrar lo bello, sin duda todos pasamos por momentos duros y difíciles y por eso yo quiero mostrar que sí hay cosas bellas en este mundo”, asegura Natasha.
Y una de esas cosas bellas, son las parvadas de estorninos que danzan juntos en el aire por una sola razón: protegerse de los depredadores.
“Los estorninos son muy chiquitos y solos serían presa fácil, pero juntos quién se les acerca”, señala la entrevistada, tras remarcar que hay murmullos compuestos por un millón de pájaros.Natasha es originaria de México y se fue formando al estudiar en la Academia San Carlos y la Escuela de Artes Plásticas de París.La artista ha expuesto en lugares como Miami, Nueva York, Santa Mónica, y varias ciudades mexicanas.- Jorge Iván Canul Ek
Inspiración | Gray
“Murmullos” de Natasha Gray estará expuesta en el museo Fernando García Ponce.
Inspirada en los clásicos
“Fue una obra que disfruté mucho y cuando lo hacía pensaba en canciones y sinfonías de Bach y Beethoven, pensaba mucho en esas notas y me sentía una hilandera”.

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