El conocimiento develado

El conocimiento develado

No podemos negar que a pesar de la técnica, la minuciosidad dinámica, la precisión magnífica y científica del artista José Luis Loría, también hay que agregar que es un artista que se sabe manejar en las lides de las ventas, del soporte político y de la excelsa forma de las Relaciones Públicas de las que adolecen algunos sectores de las artes, la educación y la cultura en general de la región.

Pisando cualquier estamento, que algunos sectores de la cultura meridana y yucateca hayan elaborado para su autodefensa, Loría ha sabido construir una imagen de buen hacedor, como lo es, de arte con rigor de registro científico. Sin embargo, y el mismo lo indica, no le gusta hablar de su obra. El, bajo sus palabras, es artista, no un técnico estudioso del arte per se.
Entonces sucedió lo inesperado, que meses antes ya el artista había consolidado pidiendo la curaduría literaria de su obra. El artista, acucioso, llamó a François Valcke, dueño y curador de la Galería Tataya y le pidió el favor de explicar su obra en términos técnicos al Gobernador y su comitiva cuando éste entrara al Expo foro del Museo de ARTE Contemporáneo de Yucatán.

Así fue y entonces ante Loría, ante el Sr Rolando Zapata. Gobernador del Estado de Yucatán, ante el Sr Roger Metri, Secretario de Cultura de Yucatán, ante el Sr Carlos García Ponce, Director del MACAY y demás personalidades, salió el científico del arte, el técnico excelente, el sabedor de cada pincelada, de cada movimiento de mano, de cada significado y significante del color, en el cual Loría había puesto su confianza.

Pocas veces la maestría se ha alcanzado para explicar el arte en 5 minutos haciendo una apología que iba desde el rigor científico del color desde del dibujo en el renacimiento a nosotros así como la técnica de la mano alzada, pasando por las posibilidades del color que se pueden manejar a través del tono y la intensidad del mismo.

Loría excelso admiraba y permitía que su confidencialidad en François daba los frutos momentáneos pero que quedan enmarcados para siempre en la mente del receptor. Asimismo una cara de Roger Metri, quien encantado descubría al François que en bajo perfil, nunca le han permitido que roce o vea.

El Sr Gobernador agradeció el Método científico que François explayaba y que dejaba atónitos a todos alrededor, incluso al Maestro Ponce, quien felicitó tal gesta. Loría pasó luego a con un guiño y dar constancia de su registro ante las autoridades agradeciendo el gesto de François y un sí de cabeza afirmativa en positivo. El momento cerraba cualquier cuadratura.
Luego, en homenaje, con algún vino escuchamos las constantes preguntas del porqué a François y a este cronista nunca les había alguien tomado en cuenta como lo hizo el maestro Loría y agregaban que hubiera sido de las escuelas de arte si nuestra sapiencia, conocimiento y mano hubiesen estado en el juego de construir mejores plataformas de desarrollo cultural.

Preguntas que deben ser contestadas de inmediato y que deben dar a la reestructura de las escuelas de arte de la región, que en años no han solventado ni con frutos ni con acciones un mejor porvenir de las artes visuales y plásticas de la región, quienes enclaustradas en el miedo de mafias locales han preferido oscurecerse y volcarse a la nada en vez de encontrar luz y propósito en los conocedores y en escuchar al otro que no se vale de artimañas políticas o fraudulentas para crecer en premios, becas o sosteniendo lo que ya es insostenible.

Bravo por el Maestro José Luis Loría, quien a través de su conocimiento puntal de artes y estrategias y con su excelente registro científico de los gatos, ha abierto y revelado una situación que debe ser llamado de atención y donde se debe converger con el arte, por el arte y para el arte, como él lo ha hecho.

Gerardo Martínez.

Comunicólogo.

Especialista en Ciencias y Técnicas Visuales del cine.
 

Fuentes: Tataya