"Diferencias y texturas opuestas" en sus esculturas
Ya pasaron diez años de aquella vez que seis piezas monumentales de Jorge Yázpik tomaron posesión del Pasaje Revolución, cuando el museo Macay cumplía 10 años.
En ese entonces, a su trabajo ya se le calificaba como “fascinante y sumamente poético, de diálogo del artista con la piedra”. En ese mismo espacio, antes que el lugar estuviera techado, las esculturas de Yázpik contemplaban el cielo y brillaban llenas de misterio a la luz de la luna.
Ahora, una década después y emblemáticamente cuando el museo cumple 20 años, la obra de Jorge Yázpik regresa al pasaje escultórico, contiguo al Museo Fernando García Ponce-Macay, con siete piezas igualmente monumentales y cuyo interés y atractivo fundamental es su mensaje telúrico, de gran poder, siempre sujeto a la mirada e interpretación del espectador, intérprete del enigma que encierran, lector de la reflexión poética a la que su contemplación convoca.
De lejos, las moles de granito parecen solamente volúmenes oscuros y de gran tamaño, pero al acercarse a las piezas, en las cavidades y espacios interiores a los que es posible acercarse y mirar, se puede acceder al regalo de Yázpik: en lugar de aquellas grietas profundas e insondables observamos un interior pulido y liso, y segmentos igualmente pulidos en formas geométricas que parecen brotar de la piedra y pronosticar un proceso evolutivo o una suerte de metamorfosis en ciernes.
Este diálogo de ambivalencias, de diferencias y texturas opuestas es lo que más llama la atención de la obra de Yázpik, y el atractivo contraste del granito con el paisaje yucateco, aquí donde la piedra es tan omnipresente.
Por encontrarse en el paso cotidiano de los transeúntes, las esculturas son observadas o miradas de reojo o bien apenas conocidas con mucho apuro. Pero una vez que las personas se acercan a las piedras y se preguntan por su significado observan sus formas, les encuentran semejanzas con formas reconocibles del mundo exterior, se asoman a sus cavidades y horadaciones y tienen la tentación de tocarlas.
Trayectoria
Jorge Yázpik (ciudad de México, 1955) ingresa a la Academia de San Carlos (1977). Desde 1982 que realizó su primera exposición ha continuado exhibiendo con éxito su obra escultórica en México, Canadá, Francia y Uruguay. Participó en la exposición colectiva “Arte contemporáneo mexicano”, que presentó una gama completa de artistas del arte mexicano de los 80 y 90 que han marcado el panorama de la creación contemporánea. Recibió la Beca del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (1992); mención en la Primera Bienal de Monterrey (1993); invitado como residente en el Atelier Sculpt en Montreal, Canadá (1996) y fue designado como Creador Artístico por el Sistema Nacional de Creadores de Arte, CNCA. Durante un año, el escultor impartió en la UNAM el Taller de Experimentación Tridimensional a estudiantes de los últimos semestres de las carreras de Arquitectura y Diseño Industrial.

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