Benito Cabañas, del despacho al García Ponce
Un Alfred Hitchcock formado por pájaros negros, un grito de ayuda escrito con ramas, un ladrón vestido con tiras de negativos de cine…
Los carteles de Benito Cabañas llaman la atención desde que uno pone el ojo sobre la imagen, y son una de las novedades de las exposiciones trimestrales julio-septiembre del Museo Fernando García Ponce-Macay, recién inauguradas el viernes.
Y decimos “novedades” porque hasta donde sabemos es la primera vez que el García Ponce-Macay expone carteles, en su galería norte.
El título de la exposición, “Por siempre y para siempre”, alude a la “subsistencia del cartel aun en donde los tiempos de virtualidad parecieran gobernar los medios de comunicación”, escribe Pablo Kunst en el catálogo que ilustra las exposiciones.
La muestra se inició en Bolivia -en la bienal internacional de cartel- y culminaría en 2014 en Francia (Benito es consultor gráfico de la Unesco en París).
Para Benito, el cartel va más allá de ser un soporte de comunicación, pues una vez que sirvió para un fin puede exhibirse en un museo por la fuerza de la imagen.
El valor artístico de la obra gráfica de Benito no ha pasado desapercibido para sus admiradores. En varias ocasiones han tenido que volver a colocar sus carteles en las calles, porque la gente se los lleva y no es raro que le pidan que los firme.
“Se me hace tan noble el cuidado con el que desprendieron y guardaron por años algunos carteles”, dice.
Benito Cabañas estudió Diseño Gráfico en su natal Puebla (en la UDLA) porque le gustaba el cartel, “pasé 4 ó 5 años esperando la materia”.
Entre los carteles más complejos que ha tenido a su cargo se encuentran precisamente los que ha diseñado para el Macay.
“No te puedes referir a una sola corriente pictórica o al edificio, porque el museo es mucho más, es todo un universo”, explica.
Cada cartel tiene un mensaje y características gráficas diferentes y, como comentaba Federico Sánchez, arquitecto chileno al que cita Benito Cabañas, “un buen cartel es aquél que te deja una interrogante, que no te da una respuesta”. “Un buen cartel te hace reflexionar y entrar en un diálogo”.
Uno de los carteles de “Por siempre y para siempre” que tiene ese efecto es uno sobre noches de vino, jazz y rieles, cuya imagen es un peine. Uno se pregunta: ¿y qué relación tiene un peine con el jazz?
Para Benito la respuesta es simple: “Opté por trabajar en lo que para mí representaba el jazz, en esa ruptura y cambios de ritmos, es como peinarte, nunca te peinas en una sola dirección, siempre hay un cambio, una libertad…”.- Patricia Garma
Cartel | Exposición
Benito Cabañas expone en el Macay treinta carteles realizados de 2003 a 2014.
Reconocimientos
Ha sido reconocido con el premio Quórum en la categoría de cartel, y el Coup de Coeur. Obtuvo mención en la octava trienal internacional de cartel político en Mos, Bélgica, y es ganador del de Quanto, Venecia. Trabaja en el despacho Abracabra. Su blog es elveno.blogspot.com.

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