"Anacahuita” sintetiza todo un concepto que amalgama la unión de dos países, el llamado a la reflexión para cuidar el entorno y el trabajo creativo producto de toda una vida de exploración en la gráfica, que toma dimensiones singulares y convierte el papel en naturaleza viva.
Así se percibe la obra del artista plástico Rimer Cardillo, uno de los expositores de la magna muestra titulada “La gráfica de Uruguay y su historia”, que se presentará en el Macay a partir de hoy.
Rimer participa con una instalación, a manera de mural, en la que recrea con papel de algodón hecho a mano diversidad de flora y fauna, como una forma de invitar a la reflexión sobre la extinción de las especies.
La obra del artista visual está llena de simbolismos, desde el nombre de la exposición, “Anacahuita”, un árbol común en Uruguay y de grandes dimensiones, que también se encuentra en México, pero en una variedad más pequeña. De esta forma, hace un enlace entre México y Uruguay, al ser él un artista de ese país que presenta sus obras en territorio mexicano, algo que no es muy frecuente.
Al mismo tiempo, el nombre del árbol en lengua náhuatl significa “árbol de papel”, nada más elocuente para una obra hecha exclusivamente con papel de algodón, una fibra natural que alude directamente a los recursos naturales, al medio ambiente, que es el tema central de la pieza del artista.
La temática es una de las constantes en el trabajo del artista uruguayo, quien actualmente radica en los Estados Unidos.La instalación con la que llega al Macay tiene ese tinte ecológico y muestra de manera muy real las especies de animales. Y es que Rimer Cardillo, recoge animales muertos que encuentra en las carreteras, como zorros, mapaches, armadillos, pájaros en muy diversas especies, lagartos y tortugas, los cuales le sirven de molde para crear las piezas en papel. Algo similar hace con las hojas de árboles o flores como el girasol, o incluso hongos, mismos que transferidos al papel le permiten crear piezas con las que hace un llamado a la preservación de las especies y de la selva, de hábitats como el Amazonas que se está destruyendo de manera implacable. La tonalidad en blanco de la obra resalta con el flujo de luz, y le da vida a la instalación.
El artista destaca que es la primera vez que expone en Yucatán, y señala que es un gusto poder hacerlo junto a muchos artistas que fueron sus alumnos. Y es que asegura, varios de los expositores tomaron clases con él, y curó una exposición en la que participaron con el nombre de “La imagen gráfica”.
La gráfica en Uruguay
Sobre la gráfica en Uruguay, recordó que en la década de los 60 y 70 predominaba el grabado tradicional, pero luego vino una etapa de conocimiento e inspiración por el trabajo de artistas mexicanos como Toledo, Cuevas y Tamayo. Considera que tras la etapa de la dictadura en Uruguay, la gráfica permaneció un tanto olvidada, hasta que hace cinco años comenzó a despuntar de nuevo. Según indica, él es impulsor de este resurgimiento, pues comenzó a viajar a su país natal una o dos veces al año para dar cursos. Enfatiza que la gráfica tiene una gran riqueza que atrapa al artista, pues su proceso artesanal captura al hacedor, y da la posibilidad de llegar a mucha gente. Actualmente, con la tecnología digital, apunta que se pueden hacer nuevas cosas y hay múltiples oportunidades de emplear distintas técnicas, en las que se fusionen unas con otras.
Más sobre el artista en www.rimercardillo.com.- Iris Ceballos Alvarado

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