Puntos de contacto

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El Museo Fernando García Ponce-Macay presenta desde el viernes pasado la exposición “Arquitectura en México 1900-2010, la construcción de la modernidad”. Obras, diseño, arte y pensamiento. Está compuesta por seis núcleos curatoriales de corte cronológico en los que contiene “arquitecturas distintas” de la historia nacional. La exhibición, curada por Fernanda Canales, es un recorrido por la producción arquitectónica nacional de 1900 a 2010 que trasciende la revisión de planos, fotografías y maquetas. La curadora apuesta por integrar una exposición que traza líneas de influencia entre diferentes campos de la cultura, expone pulsiones artísticas vanguardistas dentro de inquietudes colectivas y permite dimensionar la visualidad de cada período. Al integrar también vídeo, pintura, dibujo, fotografía, mobiliario, escultura y planos urbanos obtenemos una visión contrastada y resignificada del discurso histórico de la arquitectura.

Ante el vasto contenido y diversos análisis que pueden derivar de esta exposición sólo quiero subrayar un apunte de la propuesta curatorial: la estrecha correspondencia entre la pintura, escultura, dibujo, fotografía, grabado y la arquitectura en el devenir histórico de las artes.

La inclusión de importantes obras de la historia del arte mexicano y la producción contemporánea a lo largo de la muestra no sólo funciona para dibujar momentos históricos concretos que aglutinan preocupaciones estéticas comunes entre artistas y arquitectos, sino, también, invita a pensar la relación en los procesos creativos y productivos de la arquitectura y las artes visuales.

Muchos artistas mostraron en sus obras bidimensionales previsualizaciones arquitectónicas, modos de exploración constructiva, conceptualizaciones tridimensionales innovadoras y ciudades del futuro que nutrieron al campo arquitectónico y urbanístico. Este contraste con el arte permite observar los puntos de contacto entre procesos creativos que quizáno son tan distintos y que en el ejercicio de revisar su desarrollo son interdependientes. Por ejemplo, Mathias Goeritz o Helen Escobedo, sólo por mencionar algunos, son artistas que desde la transición disciplinar produjeron obras en el linde de lo arquitectónico y lo escultórico; punto justo que permite enriquecer las propuestas artísticas o arquitectónicas. En el ejercicio de revelar y valorar dicha relación la muestra se conformó de importantes creadores de la historia del arte nuestro país que, de alguna manera, trastocaron el campo de la arquitectura como Diego Rivera, José Clemente Orozco, Frida Kahlo, Ramón Alva de la Canal, Juan O’Gorman, Carlos Mérida, Gunther Gerzso, Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Fernando García Ponce, Armando Salas Portugal o Manuel Álvarez Bravo, sólo por mencionar algunos. Asimismo la exposición incluye obras de artistas contemporáneos de México de primer orden, como Damián Ortega, Melanie Smith o Gabriel Orozco.

La muestra es una visita obligada no sólo por los nombres que figuran en el listado de obra, sino porque algunas de las obras mismas son imágenes clave de la historia del arte mexicano, como por ejemplo “El café de nadie” de Ramón Alva de la Canal, “Pueblo mexicano” de José Clemente Orozco o una de las variantes de la escultura “La serpiente” de Mathias Goertiz.

 

Fuentes: Diario de Yucatán