Sin límites para el arte

Sin límites para el arte

Obras maestras se pueden tocar para “ver” con la Didú 

Compartir con otros emociones y saberes respecto a una obra de arte, sin duda enriquece nuestra experiencia al visitar una exposición. Somos capaces de poner en relación nuestro bagaje interior con el exterior y admirar de modo sensible y receptivo. Es fascinante estar viendo “lo mismo” y percibir mundos completamente diferentes a los de nuestro acompañante.

Conocer la visión del artista y adentrarnos en las teorías de estudiosos del arte, es importante, pero a veces también es válido y necesario recurrir a nuestros propios medios y lenguajes para crear criterios, hacer volar la imaginación y simplemente disfrutar del arte sin mayores pretensiones.

Con el afán de acercarnos a los museos, continuamente se innova en dinámicas de participación y se desarrollan materiales y tecnologías que están acercando a públicos por de más diversos. Poco a poco nos vemos menos limitados y comienza a ceder la idea de un museo rígido e inalcanzable, para volverse más social y humano.

Desde el 19 de enero y hasta el 28 de junio de este año, el Museo Nacional del Prado, en Madrid, España, presenta la muestra “Hoy toca el Prado”, compuesta por seis reproducciones de obras maestras, que se pueden tocar para “ver de una manera diferente”, gracias a la metodología Didú.

Esa tecnología es desarrollada por Estudios Durero, un taller creativo especializado en comunicación gráfica, que también funciona como centro de reproducción de obras de arte y fotografía y laboratorio de experimentación, que continuamente desarrolla nuevos medios y técnicas para el tratamiento de la imagen digital y la reproducción gráfica.

Didú combina herramientas tecnológicas, artísticas y pedagógicas, para convertir una imagen digital en una imagen en relieve. El proceso incluye un estudio de la obra y su contexto, para determinar los elementos esenciales a destacar. Para lograrlo, intervienen artistas gráficos, diseñadores, técnicos y personas invidentes afiliadas a la Once (Organización Nacional de Ciegos Españoles).

Antecedente

No es la primera vez que un museo emplea la técnica Didú en España, en el 2012 el Museo de Bellas Artes de Bilbao inauguró “Arte para tocar”, una selección de cinco pinturas de su colección permanente, presentadas para acercar el arte a personas con discapacidad visual.

Los artistas, galeristas y fundaciones españolas también se han interesado en Didú y algunas exposiciones se han realizado bajo esta técnica de impresión. El proyecto “_mirar conTACTO_” pintura para discapacidad visual, forma parte de los programas de arte accesible desarrollados regularmente por la Fundación María José Jove. Por su parte, la Fundación Catalunya La Pedrera ha empleado esta técnica en exposiciones fotográficas.

Didú funciona por acumulación de tintas y maneja un formato aproximado en proporción de 1.80 por 1.20 metros, para poder ser recorrido por las manos.

Esta técnica de impresión ha venido a sumar en experiencias y posibilidades para “mirar” el arte y cautivar nuestro imaginario. Grandes noticias, de las que seguramente escucharemos más, para seguir compartiendo y admirando el arte sin limites.— Aída Barrera Pino, para El Macay en la Cultura.

 

Fuentes: Diario de Yucatán