Realizan un “viaje escenográfico” los lienzos abstractos
Formas sumergidas entre capas de materia y estructuras intangibles de aire, agua y viento; trazos, texturas y garabatos que encierran un lenguaje propio… Bajo ese velo de abstracción los sentidos recrean la historia, una que emerge de las emociones del propio artista.
Las pinturas de Jaime Barrera Aguilar son así, fruto de lo que el corazón le dicta al momento, de la emoción que percibe, de la atmósfera que le rodea y de la música que le inspira.
Y como resultado surge “Atmósferas y vapores”, una exposición que presentará en el Macay a partir de pasado mañana, cuando será inaugurada por la noche.
Con esta muestra, Jaime Barrera continúa la celebración de 20 años de trayectoria, en la que el arte abstracto ha sido su bandera.
Indica que este tiempo fue suficiente para comprender y estudiar que el camino es arduo y complejo, que las rutas son múltiples, a veces claras y definidas, y otras oscuras e intrincadas.
Afirma que ha valido la pena el trabajo sostenido a lo largo de dos décadas y que su nueva colección, titulada “Atmósferas y vapores”, es parte de la celebración.
Con la muestra, el pintor abstracto busca que los espectadores participen en un viaje escenográfico, como si las emociones que ha plasmado en el lienzo fueran vistas desde una ventana a mil metros de altura.
En este panorama emergen amaneceres, atardeceres, vapores coloreados que pretenden llevar al público a un recorrido en el que la interpretación personal tiene la última palabra.
La intención del artista plástico es llevar la atmósfera al lienzo y en este juego las formas aparecen entre capas de materia.
Enfatiza que las expresiones que contiene cada obra invitan a que cada uno le dé un significado diferente y personal. “El corazón me dicta ‘pinta’, y es cuando pinto lo que quiero y cuanto quiero”, expresa.
Diferentes entre sí
Algo notable en su pintura es que casi ningún cuadro se parece a otro, diferentes formas y colores hay en cada pieza, 16 de gran formato y cuatro medianas.
Variados temperamentos se perciben en las obras, todas con el estilo que caracteriza a Jaime Barrera.
El expositor señala que hace 20 años, cuando comenzó a pintar, su formación de ingeniero le llevó a crear cuadros en los que era recurrente el uso de cuadrados, triángulos, círculos y en general formas geométricas. Con el tiempo decidió apartarse de esa tendencia y migrar a formas orgánicas.
Esto le llevó a suavizar los ángulos y descomponer las figuras geométricas.
Algunos visos quedan de esas formas, con estructuras como franjas horizontales; pero ahora su estética es distinta, se hacen presentes otros trazos y garabatos.
El artista asegura que deja que la emoción guíe su mano, si se siente impulsivo la obra resulta explosiva, y si la serenidad impera el resultado es un cuadro en calma.
Fiel a su estilo, la variedad de texturas se hace presente en sus obras.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
Museo Fernando García Ponce-Macay Exposiciones temporales
Pasado mañana se inaugurará el ciclo de exposiciones temporales del museo.
Obra reciente
“Atmósferas y vapores” de Jaime Barrera incluye cuadros de los últimos ocho meses, aunque hay algunas piezas de años anteriores.
Plazo
La muestra permanecerá abierta al público hasta marzo próximo.
Homenajes
Dos cuadros se separan un poco del tema central de la exposición y rinden homenaje a personajes a los que admira su autor: Astor Piazzola y Pablo Neruda. En esas obras, Jaime Barrera utilizó el collage; en ellas se pueden ver los rostros del músico y el poeta rodeados de elementos gráficos. En el caso de Piazzola, éstos responden al ritmo de la música y en el de Neruda, al textos. Ambos cuadros tienen fragmentos de trabajos de cada uno.
Nueva etapa
Jaime Barrera considera que con la exposición en el Macay se abre a una nueva etapa, como lo percibe en el cuadro “Atmósfera naranja”, en el que deja atrás el abigarramiento de formas y colores y opta por una composición más serena.

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