Escuela de pintura maya

Escuela de pintura maya

Para Juan Coronel Rivera existe una escuela de pintura maya que no se ha identificado ni explotado, pero que es muy clara, tiene personalidad propia y no sólo se desarrolla con artistas locales como Fernando Castro Pacheco sino que también ha influido en muchos creadores del centro del país.

Esta premisa será una de las que abordará en la charla “Legado y permanencia de tres pintores yucatecos: Fernando Castro Pacheco”, en la que participará hoy en el Museo Fernando García Ponce-Macay junto a Miguel Ángel Martínez de la Fuente y Jorge Cortés Ancona, como parte del programa Punto de Encuentro del recinto.

El curador, ensayista, crítico e historiador de arte, quien es hijo de Rafael Coronel y sobrino de Diego Rivera, afirma que hay una clara corriente estilística en la pintura de Yucatán y toda la Península como parte del arte moderno mexicano, la cual es equiparable a la llamada escuela oaxaqueña.

Para él, es notorio un movimiento importante de pintura con una personalidad muy propia, tanto en color como en otros aspectos, y no nada más se ha desarrollado con artistas plásticos locales como Castro Pacheco sino que ha ejercido influencia en muchos del Centro.

Uno de los casos más interesantes con temática indígena de la Península es el cuadro de Julio Castellanos titulado “Bohío maya”, que data del siglo XX y en que “se entiende esta influencia”.

El arte moderno

En 1921, abunda Juan Coronel, comienza la etapa del arte moderno mexicano cuando se hacen los primeros murales de Roberto Montenegro, Diego Rivera y José Clemente Orozco y, después, David Alfaro Siquieros.

Ellos venían de Europa, pues casi todos estudiaron becados en ese continente durante la Revolución y regresaron a México con una clara influencia europea.

Es así que Diego Rivera comienza a pintar un mural en el Colegio de San Ildefonso (1922-1923), el cual es de un estilo totalmente bizantino, y José Vasconcelos, quien lo contrató para hacer el trabajo, le reclama y advierte que en esa obra no veía al país porque “tú no conoces México”.

Vasconcelos le paga un recorrido por Oaxaca y Yucatán, donde “entiende lo mexicano”, y en 1923 Rivera pinta en la Secretaría de Educación Pública un mural con paisajes yucatecos.

En esa visita a tierras yucatecas lo acompañaron su esposa Guadalupe Marín, Miguel Covarrubias y Adolfo Best Maugard.

Esto permite visualizar cómo Yucatán tuvo una aportación fundamental en el arte moderno mexicano, enfatiza, tanto como Oaxaca, de manera que la figura de la tehuana es tan importante como la de las mestizas y “es algo que debemos puntualizar”, finaliza.

Fuentes: Diario de Yucatán, La Jornada Maya, Noticias Trecevisión, Telesur Yucatán