Reflexiona en su trayectoria

Reflexiona en su trayectoria

Con la congruencia como estandarte, la carrera de Rosario Guillermo Aguilar por más de tres décadas en la escultura y las artes visuales ha quedado plasmada en un proyecto editorial, fruto del trabajo de investigación de la propia autora, en el que hace eco de su proceso personal y creativo y su pertinencia y consolidación como creadora en el medio cerámico y artístico mexicano.

El libro digital, titulado “La terrosidad tangible, la experiencia vivencial y el reflejo contextual en la obra de Rosario Guillermo, escultora” es un proyecto gestado hace casi una década, a lo largo de la cual experimentó modificaciones y transformaciones y sobre todo creció en consistencia, profundidad y riqueza en la información. Después de todos estos años, finalmente se pudo realizar con el apoyo del Fondo Municipal para las Artes Visuales 2018 del Ayuntamiento de Mérida y fue presentado el jueves 13 pasado, como el Diario informó con oportunidad, en el Salón del Consejo Universitario del edificio central de la Uady.

“La terrosidad tangible…” comienza con una introducción en la cual se explica desde el principio que “cuando la autora de este trabajo decidió ocuparse de las características propositivas, de las temáticas y los conceptos contenidos en su obra lo hizo motivada por su innegable vocación por el objeto y el contenido que éste proyecta […] proclividad que se apoya en la premisa de que toda representación, que es percepción del mundo, le exige un objeto”.

Esto, continúa, dado que “desde los años setenta el arte se ha deslizado por el camino de la desmaterialización”.

La segunda parte, y más extensa, corresponde al recorrido por su trayectoria: desde sus juegos infantiles en los que se reflejaban de manera incipiente la vocación y la creatividad y su paso por el teatro y los escenarios, hasta el hallazgo de la cerámica como material indubitable para el camino de su expresión y cómo sobre esa ruta ha sembrado permanentemente la semilla del trabajo constante y el esfuerzo para llegar al éxito.

Así, se puede leer en su obra sobre su formación académica en México y Europa, sus proyectos artísticos en Hungría, Checoslovaquia y Dinamarca y su capacidad para volver a comenzar siempre, siempre con un bagaje mayor. También queda constancia de las personas e instituciones con las cuales ha interactuado en este derrotero vital y sobre todo, de sus propias reflexiones y pensamientos. Una filosofía autónoma, que, como ella misma dijo en la noche de la presentación, proviene únicamente de su interior.

La obra incluye asimismo dos ensayos críticos; el primero de Luis Rius Caso, titulado “La terrosidad tangible de Rosario Guillermo”, en el que realiza un análisis de las transformaciones y evolución de la obra de la escultora a lo largo de su trayectoria. En los renglones finales Rius Caso afirma: “La escultura en cerámica constituye una tradición en México de la mayor importancia, tanto en la genealogía como en la experiencia reciente. Rosario Guillermo es una referencia señera en este campo, en el que destaca por su poder innovador y propositivo, de grandes alcances estéticos y conceptuales”.

El segundo ensayo es obra de Rafael Pérez y Pérez, quien opina sobre la obra de la maestra yucateca en el texto “Creación cerámica como defensa de género”. En su opinión, el trabajo de Rosario “… se manifiesta como una trayectoria sinuosa en la que ha tenido que sortear desde temprana edad su llamamiento docente con su vocación artística, y en cuyas aptitudes ha conseguido éxitos reconocibles. En relación con su trabajo artístico, gracias su interés y su pasión, ha logrado cambiar drásticamente el concepto mismo de la dimensión estética intrínseca de la cerámica mexicana…”.

El proyecto, enriquecido por el extenso archivo personal de la propia escultora y de gran nobleza visual gracias al diseño del maestro Miguel Ángel Martínez de la Fuente, fue coordinado por la autora de estas líneas, quien agradece nuevamente a todos los involucradosy facilitadores y, especialmente a la maestra Rosario por la confianza y generosidad.— María Teresa Mézquita Méndez para “El Macay en la cultura”

Fuentes: Diario de Yucatán