Hugo Borges hace su sueño realidad: estar en el Macay
Cuando Hugo Borges tenía 12 años y visitó con sus compañeros de secundaria el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán se “alucinó” con lo que vio y, en medio de su ilusión infantil, se imaginó estar allí algún día.
Hoy, veinte años después, Hugo regresa al recinto para presentar su documental fotográfico “Los hijos de la Pachamama”, en el que retrata la vida cotidiana y las costumbres de las etnias quechuas y aymara de Sudamérica.
Fueron dos meses, de diciembre de 2008 a enero de 2009, que Hugo empleó para capturar las imágenes de los pueblos originarios del norte de Argentina y Bolivia, donde le recibieron con los brazos abiertos a pesar de que en inicio estaban recelosos.
Entrevistado en el Macay, donde pasado mañana presentará su trabajo como parte de las exposiciones trimestrales del recinto, Hugo cuenta que el viaje a Sudamérica lo hizo con el propósito de presentarse en el museo.
Antes de partir, Hugo investigó sobre esos pueblos y con información básica emprendió el viaje dispuesto a captar con su cámara pueblos, paisajes, costumbres y vida cotidiana.
Su aventura comenzó en Tucumán, a donde llegó en tren desde Buenos Aires. De Tucumán se fue adentrando a otras comunidades, viajando en autobús o taxis colectivos como lo hacen los pobladores, así llegó a Salta y Jujuy, en la llamada ruta del vino, que por su paisaje le hizo pensar que transitaba en la luna.
En esa zona visitó la quebrada del Cerro de los Siete Colores; ahí está el pueblo donde se originó “El Carnavalito” y el pueblo de Humahuaca. Luego partió a Bolivia, por la frontera de Villazón, donde visitó otros lugares antes de llegar al lago Titicaca. Ahí documentó, entre otras cosas, el famoso baile “La Diablada”. Hugo relata que cada vez que llegaba a un pueblo lo primero que hacía era salir a conocerlo sin su cámara, y una vez que encontraba lo que quería salía al día siguiente con su equipo para fotografiar a diestra y siniestra. En ocasiones los pobladores se mostraban recelosos, pues muchas veces son acosados por los turistas. Él tenía que explicarles cual era la razón de las fotos y que era originario de México, de la zona donde vivieron los mayas.Pero la cuestión folclórica no es lo único que mueve esta muestra. “Aprendí que todos los latinoamericanos tenemos muchos problemas de discriminación, desde Argentina hasta México”.
Hugo, quien estudió fotografía en el Instituto Superior de Arte Fotográfico de Buenos Aires, dice que gracias a este documental su percepción ha cambiado, “ahora veo a la gente de un modo diferente”.- Jorge Iván Canul Ek
Hugo Borges | Fotos
Este trabajo cambió su percepción, “ahora veo a la gente de un modo diferente”.
El sur de América
Cuenta que su intención al exhibir estas 30 fotos (de las 300 que tomó) es que la gente conozca más de lo que sucede en el sur del continente.
Sólo tango
“El folclor andino nos llega poco y de Argentina tal vez sólo escuchamos tango”.

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