Aproximarse a sus señales

Aproximarse a sus señales

Breve análisis de la propuesta de Esmeralda Torres

Una silla, un garabato, un anuncio, palabras legibles o ilegibles, un recorte, una línea chueca , un trazo gestual, un pájaro, un árbol, un corazón, varias espigas, una casita de humeante chimenea, un remolino gráfico, una cuadrícula trazada a mano, un pedazo de cartón corrugado, muchas manchas, ese camino, la hoja de tu cuaderno arrancada de su espiral. Es el día a día, es la vida cotidiana o la imaginación repentista, es todo y es más. Y todavía puede ser mayor. Así se podría describir la primera mirada sobre la obra “Muro de las aproximaciones” de Esmeralda Torres, inaugurada en la Sala 2 del Macay en enero pasado.

La exposición “Señales de cercanía o un ciento (de aproximaciones) volando” incluye tal cual ese muro de dibujos realizados con diversas técnicas, la mayoría de ellas derivadas del dibujo, sobre papel y cartón. Las medidas son variables también pero todas resultan muy pequeñas, lo suficiente como para al sumar más de 300 poder cubrir una pared de la sala de exposición. En la misma sala se presenta también una pintura de gran tamaño, de 200 por 300 cm, titulada “Señales de cercanía”, realizada en el año 2011 con técnica mixta sobre loneta.

Al titular la exposición “Señales de cercanía o un ciento (de aproximaciones) volando” y ofrecer con este nombre un juego de palabras, la autora también establece la dualidad necesaria de su propuesta: por un lado el muro de dibujos; por el otro, la pintura realizada sobre loneta, una composición abstracta que puede estar relacionada visualmente con la generación de pintores de esta tendencia de las últimas décadas del siglo XX, con ciertas influencias orientales, algo de automatismo y de pintura simbólica. Ahora bien, si como ella dice, el proceso de elaboración de los dibujos la llevó posteriormente a la configuración del cuadro sobre tela, habrá que considerarlo entonces un trabajo menos automático y más planeado, pero sin duda tan intelectualizado como toda la generación de producción llamada conceptual en el siglo XX y XXI.

Por el estilo y con respecto al “Muro de las aproximaciones” (paralelismo semántico o por lo menos onomatopéyico al “muro de las lamentaciones”) ha dicho Esmeralda que reúne multitud de dibujos en una especie de diario gráfico que plasma su vida cotidiana: “Son como pequeñas mirillas que inducen a aproximarse, a mirarlos de cerca, es un muro con espacios blancos que sugiere la cercanía entre unos y otros”.

Lo que ahora está sucediendo, indica más adelante, es que el muro crece y crece más en esta serie de “dibujos sin pensar” porque la producción de pequeñas piezas de gran intimidad e inmediatez continúa y no se ha detenido, configurándose como un importante paso en su autodescubrimiento artístico. Como dato interesante, y como todo en los lenguajes contemporáneos, la visita del espectador no termina (o comienza) en la sala del Macay. Esta especie de diario gráfico que hemos visto -y en el que parecen “saltar” algunos dibujos de color más fuerte, o de trazo más sencillo, como si fueran infantiles-, se puede complementar con la versión contemporánea de los antiguos diarios que se guardaban bajo la almohada y que hoy se hacen públicos y se comparten: los blogs. Esmeralda tiene un blog en internet llamado precisamente “Señales de cercanía o un ciento (de aproximaciones) volando” que se encuentra en el vínculo http://senalesdecercania.blogspot.com, donde se puede continuar el recorrido y ampliar información, observar el proceso creativo de la artista, leer sus reflexiones, especular en torno a sus motivaciones y obtener conclusiones propias de lo que ha visto, o un precedente de lo que verá.

Semblanza

Nacida en Querétaro en 1978, Esmeralda se tituló en Artes Visuales en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro y ha participado en diversas exposiciones individuales y colectivas, tanto nacionales como internacionales. Becaria del Fondo Estatal del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes en diferentes emisiones, realizó una residencia de trabajo con la Fundación rojo-urbiola en Galicia, España y su obra forma parte de colecciones del Museo de Arte Contemporáneo 8 de Aguascalientes, Museo Regional de Querétaro, Universidad Autónoma de Querétaro, Banco BBVA Miami, Banco del Bajío, Pago en especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, entre otras. Más información en el sitio www.esmeraldatorres.com.- María Teresa Mézquita

Fuentes: Diario de Yucatán