Universo pictórico contrastante

Universo pictórico contrastante

Francisco Barajas comparte su visión en salas del recinto

Después de un tiempo de ausencia, Francisco Barajas regresa con una exposición individual a los espacios del Macay, ahora con la exposición “Universos Paralelos”, instalada en las salas cuatro y cinco del recinto.

Fiel a las formas y trazos que ha desarrollado desde tiempo atrás, en su colección de alrededor de 30 obras realizadas con óleo sobre tela, la mayoría de mediano formato, Barajas invita al espectador a hacer un recorrido por un discurso de contrastes entre lo luminoso y lo oscuro, lo cálido y lo frío y a indagar los lindes sutiles y a veces imperceptibles de las imaginarias fronteras entre estos universos pictóricos que ha concebido para su exposición.

Geometrismo

En su pintura, Francisco Barajas parece recurrir a un geometrismo suavizado, con predominio en sus formas de secciones de círculos con bordes difuminados.

Constante en su estilo, el artista visual parece estar signado por la constancia y experimentación dentro de su mismo lenguaje interno: en la colección del Macay sus piezas sin título no sólo son una suma de fragmentos geométricos cuya textura, veladuras y superposición sugieren el ejercicio dedicado, la investigación acuciosa de materiales y la aplicación de colores -alternada con la espera paciente que el óleo siempre requiere- y el acabado sutil en detalles cromáticos, y en efectos de veladuras y transparencia.

Su proyecto compositivo además parece indagar en las posibilidades de la fragmentación, defragmentación y reintegración posterior de las formas. Si tiene una influencia innegable de las vanguardias pictóricas del siglo XX sin duda esto no le ha impedido desarrollar un lenguaje propio de segmentos de color con parentesco al collage en un rompecabezas sutil donde lo recompuesto aún permanece oculto y secreto al espectador. Llama la atención también su tratamiento del color. En ocasiones, esos segmentos de círculos a los que nos hemos referido parecen entablar diálogos entre vecinos del círculo cromático y la temperatura del color homóloga también, mientras que en otras se acompañan de sus complementarios. Otras veces, Barajas opta por colores neutros o incluso por el trabajo monocromático en negro con blanco; incluso uno de sus trabajos por el formato y colorido podría ser un homenaje a Jackson Pollock, si bien con una resolución estructural y compositiva distinta. Eso sí, ya sean cálidos, fríos, contrastados, neutralizados o contrastados, los colores de Barajas parecen compartir un ingrediente lumínico mate que unifica sus superficies y homologa su lenguaje en todos los lienzos. Francisco Barajas, nacido en Michoacán y avecindado desde décadas atrás en Mérida ha participado en más de 50 exposiciones colectivas y cinco individuales, dos estas últimas en el Macay, e incluso en el espacio predecesor del museo, llamado entonces “Galería del Ateneo Peninsular”. Sus exposiciones colectivas han tenido lugar en Zacatecas, Mérida, Guanajuato, Morelia, Oaxaca, Aguascalientes, Orizaba y el Distrito Federal en México, así como en Addis Abeba, Etiopia; Cadaqués y Barcelona, en España; Una Muestra Itinerante Del II Mini-Print Internacional y en Honolulu, Hawai.

En el libro “Luz y color en la abstracción en Yucatán” (Ayuntamiento de Mérida, Fauady 2006) que reunía entonces a los más destacados representantes de la abstracción en la entidad, el crítico mexicano Luis Carlos Emerich fue convocado para elaborar un texto crítico en el que aborda sustancialmente la obra de cada representante de la abstracción yucateca seleccionado para la obra. Sobre Barajas comentó que su “lirismo geométrico deviene emocional por su cadencioso tratamiento cromático, bien puede interpretarse como la prolongación de la herencia de La Ruptura hasta su tercera generación, puesto que Barajas fue ayudante del pintor Miguel Ángel Alamilla, a su vez heredero de aquélla y quien seguramente asimiló su enérgica exquisitez”.

La obra de Francisco Barajas y esos universos en paralelismo que propone con su colección pueden disfrutarse y conocerse en el Macay, hasta finales de septiembre próximo.- María Teresa Mézquita Méndez

 

Fuentes: Diario de Yucatán