El arte de Ai Weiwei, más allá de la furia, el morbo y la represión

El arte de Ai Weiwei, más allá de la furia, el morbo y la represión

El artista siempre alza a voz contra las injusticias

La fama mundial de Ai Weiwei es lo que menos importa, al multifacético artista chino nada lo detiene, ni siquiera el haber permanecido preso 81 días por supuesta evasión de impuestos, entre otros delitos.

Era la primavera del 2011 y Ai Weiwei se encontraba presentando en el Museo Nacional Británico de Arte Moderno (Tate Modern) la impresionante instalación “Sunflowerseed”, compuesta por cien millones de semillas de girasol, fabricadas en porcelana china y pintadas a mano, siguiendo técnicas tradicionales, por artesanos chinos contratados por él.

El visitante desconocía que no se trataba de auténticas semillas de girasol, podía caminar sobre ellas y escucharlas crujir, fue hasta que algunos curiosos intentaron meterlas a su boca que se dieron cuenta de lo que se trataba… Pero solo pasaron un par de días de la inauguración, cuando abruptamente se prohibió el contacto directo del público con la obra. La razón era que aparentemente la pintura utilizada para pintar las semillas concentraba un alto contenido de plomo y el visitante al pisarlas podría ser dañado por respirar el polvo, cierto o no, la pieza conmovió al espectador.

Para Ai Weiwei “Sunflowerseed” es un acto de amor, algunos chinos recuerdan a través de esta pieza La Gran Revolución Cultural Proletaria de 1966 a 1976. Por su parte, el museo reflexionaba sobre la representación de un individuo a través de una semilla y la visión de lo insignificante que somos ante la masividad o lo poderoso que podemos ser al unirnos.

Ai Weiwei es conocido también por su amplia presencia a través de las redes sociales y el uso de herramientas digitales para comunicar sus denuncias al gobierno chino, siempre a través del arte y en favor de los derechos humanos. Esto motivó al Tate Modern a presentar, junto a la instalación, cabinas con vídeo donde los visitantes podían grabar sus preguntas para posteriormente ser contestadas por el artista. El 3 de abril las respuestas pararon, Ai Weiwei había desaparecido, fue detenido por la policía china y nadie sabía a dónde lo habían llevado. Twitter se volcó con la noticia, a pesar de que la plataforma está censurada en China, círculos artísticos y de derechos humanos de todo el mundo unieron sus voces para levantar una denuncia. Ai Weiwei fue liberado el 22 de junio de 2011.

Ai Weiwei fue solo uno de los muchos activistas desaparecidos en China ese año, y al igual que él, sujetos a un fuerte abuso físico y psicológico, con golpizas, sin alimento y sin derecho al sueño.

Este 2013, justamente el 22 de junio, Ai Weiwei incursionó en la música publicando su primer álbum “TheDivineComedy”, con temas que abordan con ironía y agudeza los días que pasó en cautiverio. El disco de seis canciones puede escucharse y bajarse desde la misma web del artista (aiweiwei.com).

Ai Weiwei nació en Pekín el 28 de agosto de 1957,es un artista y activista social. Su obra abarca diversos campos como las artes plásticas, la arquitectura, la curaduría y la crítica social. Asesor artístico en la construcción del Estadio Nacional de Pekín, donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Tras el terremoto de Sichuan de 2008, hizo fuertes denuncias con relación a la mala calidad de las escuelas construidas alrededor del año 2000, como parte de una campaña que emprendió el gobierno chino para mejorar las instalaciones educativas en zonas rurales y pueblos apartados. Según cálculos provisionales, solo en la provincia de Sichuan se vinieron abajo 6.898 salones de clases. UNICEF en Beijing calculó que 2.3 millones de niños fueron afectados de forma directa por el terremoto y manifestó imposible calcular la cifra de muertos.- Aída Barrera Pino.

 

Fuentes: Diario de Yucatán