Arte, vida, poesía con la obra de García de la Nuez
Visitar el Expoforo del Museo Fernando García Ponce-Macay en estos días, es dejarse seducir por el color, la sensibilidad e inteligencia de un gran artista cubano, cuya trayectoria, formación y experiencia de vida, han dejado huella a través de su obra plástica.
Carlos García de la Nuez (La Habana, 1959) lleva más de treinta años dedicado al arte, con la fortuna de estudiar en prestigiadas instituciones en Cuba, como la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro y el Instituto Superior de Arte.
García de la Nuez también estudió un Master en Artes Visuales en el Massachussets College of Art, en Boston, pero su formación no se ha visto limitada a lo aprendido en la escuela o en la universidad, ésta creció aún más durante su labor como docente y lo hace todos los días, por esa hambre y ganas de aprender que no desaparece, y que alimenta con esa misma inocencia de un niño que descubre el mundo, siempre abierto, siempre constante, siempre actualizado.
La poesía está presente en la obra del pintor cubano, una de sus aficiones desde la adolescencia. El diseño y la composición tipográfica no pasan desapercibidas. Los títulos de cada una de sus piezas las complementan, contribuyendo, ampliando el significado.
El artista lleva varios años viviendo en México y nuestro país también ha influido en su pintura; los colores vibrantes y tierra, son un recurso adoptado de este entorno para lograr esa reflexión con la que busca reconocerse y profundizar sobre la vida.
García de la Nuez nos transmite sus ideas con el menor número de elementos posibles, así trabaja entre la abstracción y el simbolismo, temáticas sobre el tiempo, las geografías, las relaciones interpersonales…
En el Expoforo, diez grabados y dieciocho lienzos, nos muestran parte de la obra que el artista ha desarrollado en los diez últimos años. El amarillo en diferentes tonalidades y niveles de expresión, el rojo tierra, el negro y el blanco, se abren paso en abstracciones sugerentes y simbolismos que hacen alusión a la naturaleza, construyendo metáforas con textos como apoyo verbal.
Los grabados realmente te invitan a acercarte a la obra, a comprobar si se trata de una pintura, para descubrir entonces una técnica aditiva, con la que el artista añade elementos que complementan sus composiciones a manera de collage.
Sus mixtas sobre tela las podemos apreciar en múltiples formatos, rectángulos de diferentes medidas y proporciones, magníficos cuadrados en gran formato, cada una con una idea específica que puede derivar en otra.
La exposición de Carlos García de la Nuez, lleva por nombre “El jardín”. Vaya, vea y disfrute de su crecimiento.- Aída Barrera Pino

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