Complicidad felina en el Museo Macay

Complicidad felina en el Museo Macay

Últimos días para visitar exposición de José Luis Loría 

Misteriosos, inquietantes, independientes. Muchos mitos y creencias los han llevado a ocupar un lugar privilegiado en la historia de la humanidad. En cada época se le han atribuido toda clase de poderes especiales, algunos reales y totalmente comprobados y muchos otros, producto de la fantasía y mística alimentada por los amantes de los gatos.

Estamos por concluir el segundo trimestre del año y en el Museo Fernando García Ponce-Macay el ciclo de exposiciones temporales correspondientes también está por finalizar; sin embargo, aún hay mucho por descubrir y es justamente en el Expo-foro del museo, donde cuarenta y un piezas en gran formato aguardan al visitante para revelar la complicidad de miradas entre el artista José Luis Loría y la enigmática figura de ese peculiar felino.

El gusto por la investigación, la observación y el estudio de las especies endémicas propias de nuestra región, se ve reflejado en el trabajo que a lo largo de una amplia trayectoria ha desarrollado el artista yucateco. Durante dieciocho años de su vida convivió con un Margay, también conocido como gato pintado y considerado el más pequeño de los felinos silvestres. La muerte del felino marcó emocionalmente a Loría y es a él a quien dedica esta exposición.Políglota y afortunado viajero, se ha enriquecido y formado en las artes a través de la experiencia y el bagaje adquirido en ambientes culturales de los diferentes lugares en los que ha vivido: Estocolmo, Alicante, Praga, Canadá, Estados Unidos y México. Observador de los grandes maestros y técnicas europeas, con la mirada fija en la perfección y dominio de sus propias habilidades.Duras experiencias, el exceso de control, la ambición y las enfermizas ansias de poder de gobierno y de la sociedad, lo han alejado al grado de sentirse más pleno y emocionalmente sano en compañía de sus libros, las investigaciones, el arte, la flora y la fauna. Sueña con la idea de internarse en un viaje espiritual en alguna montaña para estudiar de manera directa especies desconocidas a las que pueda representar a través de su arte.

En la exposición “La cofradía de los ojos” son evidentes los diez años que dedicó Loría al estudio de las diferentes razas aceptadas por la Federación Internacional de Criadores de Gatos en Londres, Inglaterra. El artista logra plasmar cada detalle, tono, textura y forma, resaltando el dominio de la técnica. Cuando se trata de lápices de color, no hay espacio para el error, no se puede borrar o corregir, hay que concentrarse, es un arte que demanda destreza, más aún cuando hablamos de obras de tres metros de alto por uno y medio de ancho, logrando más de seiscientas tonalidades, utilizando ciento cuarenta lápices de distintos colores.

José Luis Loría preparó un total de cincuenta y dos piezas para la serie “La cofradía de los ojos” para exponer también en China. Eligió ese país porque está convencido de que es el adecuado para lograr la proyección que busca dar a su trabajo por el gran número de habitantes, lo cual abre la posibilidad de que más personas vean su obra y de acuerdo a sus investigaciones, su población del gato doméstico es una de las mayores a nivel mundial.

No todas las piezas de esta serie están en exposición actualmente, pero el acercarse a descubrir y buscar más allá de lo que estamos acostumbrados a ver, es parte de la esencia que el artista comparte con los gatos y que ahora busca transmitir al visitante del museo. Los gatos cuentan con una amplitud visual de unos 200º mientras que la de nosotros los humanos es de 180º.

La libertad, el amar sin aferrarse, el mantenerse fiel a los valores éticos y personales, son algunos de los mensajes del artista en estas obras.

El trabajo realizado por José Luis Loría para esta serie también está presente en la páginas del libro “Divulgaciones Felinas” de Louis E. V. Nevaer, donde “los gatos de los famosos e infames cuentan todo.” veintiseis gatos de personajes como el Cardenal Richelieu, Catalina la Grande, Fidel Castro, Marilyn Monroe, Jacqueline Kennedy, entre otros.- Aída Barrera Pino.

Fuentes: Diario de Yucatán