Como subir a bordo de un mar de recuerdos

Como subir a bordo de un mar de recuerdos

La memoria de los objetos viaja en llamativos barcos, sobre olas y ruedas

Explorando la expresividad del objeto desde distintos ángulos, el artista Rafael Pérez y Pérez nos lleva en un viaje lúdico lleno de recuerdos.

El objeto protagonista de la exposición “Si yo descubriera América” es el barco, construido bajo minuciosas técnicas que revelan una nueva etapa del artista, como ceramista y orfebre.

Objetos cotidianos, que el propio Rafael ha ido coleccionado a lo largo de su vida , a partir de viajes por Colombia, Guatemala, Canadá, Cuba; curioseando en bazares, mercados y casas de antigüedades de nuestro país y por supuesto de nuestra ciudad, y que ahora son cómplices al abordaje de un botín rico en historias y anécdotas, que aguardan el momento ideal para ser reveladas.

La búsqueda creativa de Rafael Pérez nos permite observar el objeto como vehículo detonador de la memoria. Al entrar en la sala 2 del Museo Fernando García Ponce-Macay seguramente recordarán los antiguos jugueteros en casa de los abuelos, repletos de colecciones increíbles de objetos que les hacían recordar momentos exactos de su vida y que con entusiasmo compartían en historias y experiencias.

Nuevo sentido

Con un estética “kitsch”, por demás cuidada y plagada de detalles, Rafael Pérez y Pérez se embarca en una travesía en la que pretende dar un nuevo sentido a la historia del descubrimiento y conquista de América.

Objetos del pasado que redefine el presente, barcos que el artista realiza en cerámica sobre agitadas olas del mismo material, o sobre ruedas de madera, con las que hace referencia a momentos de su infancia, y que sirven de contenedores para objetos cotidianos. Delicados abanicos a manera de vela y pasajeros que bien pueden ser un elegante caballero, un divertido niño o incluso figuras religiosas.

Pareciera una colección de minimundos, viajeros en el tiempo y la memoria. Brillantes y llamativos colores, a veces toscos y muy a su estilo, contrastantemente delicados. El artista comparte en esta serie mucho de su intimidad, al museo y a los medios les ha contado circunstancias personales que lo llevaron a trabajar la cerámica. Producto de noches de insomnio, sin duda ha descubierto habilidades que refina en técnicas plagadas de añoranza. Detalles divertidos y melancólicos, su visión también juega un poco a dejarse llevar por los materiales y las condiciones al trabajarlos, las cuales no siempre puede dominar, pues depende también de factores externos como la temperatura y el clima. Los resultados a veces sorprenden al propio artista.

Rafael Pérez y Pérez es yucateco, licenciado en Derecho y Ciencias Sociales, con estudios en dibujo, pintura y escultura. Profesor de artes plásticas, ha participado como curador de exposiciones, jurado de importantes premios de arte, miembro de los Consejos de Artes Plásticas de la ciudad de Puebla, del Museo de Arte de la Ciudad de Zapopan (Jalisco) y de la Galería de la Academia de San Carlos (UNAM), también es colaborador editorial de publicaciones con secciones dedicadas al arte.- Aída Barrera Pino

Fuentes: Diario de Yucatán