De acuerdo con los datos más recientes, proporcionados por el Inegi, en nuestro país diariamente se recolectan 86,343 toneladas de basura y tan sólo se trata del seis por ciento de la cantidad total. En cinco entidades se recoge casi la mitad de la basura del país: el Distrito Federal registra la mayor proporción, con 19.7 por ciento del total nacional; le siguen el Estado de México, con 9.6 por ciento; Jalisco, con 7.6 por ciento; Veracruz, con 5.2 por ciento, y Guanajuato, con 4.3 por ciento. A nivel mundial México ocupa el lugar número 10 generando basura, aterrador ¿no creen? Somos una población exageradamente consumista, objetos innecesarios son desechados en períodos muy cortos y muchos de estos objetos vienen envueltos en papel, plástico o cartón, materiales que si bien podrían someterse a procesos de reciclado aún no contamos ni con la cultura ni con la infraestructura suficiente para hacerlo de manera representativa.
Desde hace algunos años en el mundo del arte el trabajar con basura y materiales reciclados ha cobrado mayor fuerza, son muchas las acciones y los artistas que a través de su trabajo buscan concienciar a la población sobre las graves consecuencias que la contaminación y la acumulación de desechos produce a nuestra salud, al ambiente, a nuestro planeta. No son raros los performances o el arte de guerrilla con el que los artistas se manifiestan en contra de las grandes empresas responsables de generar productos que fomentan la obsolescencia programada: comprar, tirar, comprar.
Tim Noble y Sue Webster son una pareja de artistas londinenses que trabajan algunos de sus proyectos justamente a partir de desechos cotidianos. Pilas de basura son acumuladas aparentemente sin sentido, a primera vista no son más que un montón de basura, pero basándose en la psicología de la percepción y con un diseño de iluminación adecuado los artistas nos regalan una serie de juegos visuales que generan proyecciones, sombras que transforman la basura en figuras reconocidas e incluso en autorretratos.
Con una actitud punk e irreverente, buscan alejarse de los típicos espacios destinados al arte, trabajando en antimonumentos hechos a partir de basura y generando antiarte como una forma de denuncia social pero también proponiendo su trabajo como vehículo de transformación. Noble y Webster afirman ser lo contrario a los artistas impresionistas que viajaban por el mundo en busca de la luz, ellos lo recorren buscando oscuridad, espacios cuyas atmósferas se conviertan en cómplices de sus juegos visuales. Gracias a la maleabilidad del material con el que trabajan pueden dar rienda suelta a la imaginación y hacer que el espectador agudice sus recursos sensoriales.
Tim Noble y Sue Webster se conocieron en 1986 cuando eran estudiantes de Bellas Artes en la Universidad de Nottingham Trent. Su primera exposición individual, “British Rubbish”, en 1996 fue la punta de lanza, a partir de entonces han gozado de reconocimiento internacional. Su obra se encuentra en las colecciones permanentes de galerías y museos en varios países: Líbano, Dinamarca, Australia, Francia, Italia, Inglaterra, Grecia, España, Irán, Alemania, Corea, Estados Unidos, entre otros. En 2009 recibieron el título honorario de Doctor en Arte por la Universidad de Nottingham Trent en reconocimiento a su contribución al arte contemporáneo británico y por su influencia en las nuevas generaciones de artistas. En 2008 esta pareja de artistas se casó pero su matrimonio sólo duró cuatro años. Actualmente viven juntos en Londres, donde no dejan de sorprender con sus originales propuestas.- Aída Barrera Pino

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