"Yo aprecio las texturas"

"Yo aprecio las texturas"

Jorge Espinosa toma su distancia del hiperrealismo

Regocijo por los detalles, gusto por la recreación de la realidad, experimentación y control, tecnología contemporánea y técnicas ancestrales, todo converge en la propuesta artística de Jorge Ermilo Espinosa Torre, quien ahora expone a un mismo tiempo en Mérida, en el Centro Cultural Olimpo, junto con Rodolfo Baeza, y en Les Baux, ciudad al sur de Francia, en la zona de la Provenza, como parte de un festival cuya imagen de portada en línea es precisamente una de las obras del yucateco: “La virgen de las cosas que no se pueden decir”.

Al respecto, desde el 17 de julio y hasta el 29 de agosto del presente Jorge Ermilo presenta “Mujeres, Face2Face”, en el contexto de la sexta edición del festival de verano llamado “a-part: Face2Face”, orientado en esta ocasión particular al retrato, el autorretrato y la selfie.

Su exposición consiste en nueve piezas de gran formato, con rostros de mujeres realizados al óleo y compuestos en grandes primeros planos, instalada en el Salón de Consejo de la alcaldía de Les Baux. El festival, que se puede conocer en el sitio de internet http://www.festival-apart.org/ comenzó a realizarse en 2010 por iniciativa de la curadora Leila Voight y su nombre completo es Festival Internacional d’Art Contemporain Alpilles, Provence. Jorge Ermilo fue invitado por Leila, quien también es la directora, y no sólo para exponer sino también para realizar una residencia de dos meses con apoyo asimismo de Sedeculta.

En años anteriores han sido invitados personajes como Orlan, francesa representante del body art, y el experimentado Michel Battle. Otro yucateco, Edgar Canul, participó igualmente con un performance hace tres años, también con apoyo de la entonces Secay.

Revestidas de gran carga emotiva, las imágenes de Jorge Ermilo vinculan al espectador con sus propias emociones y desconciertan al espectador, quien tras una primera mirada de sorpresa continúa su escrutinio visual en la superficie que tiene frente a sí.


Reacción plural

Entrevistado vía Messenger, Espinosa Torre relata que se encuentra a gusto con la respuesta del público y en efecto comenta que entre los asistentes hay gran pluralidad “… desde quien sale de la sala pensando que estuvo en una muestra fotográfica hasta quien se queda un buen rato estudiando la pincelada. Incluso hay quienes después de ver van a buscarme a mi taller, ubicado a 40 pasos de la exposición y comparten conmigo sus impresiones”.

Al lugar, comenta, llegan turistas de todas partes del mundo, quienes también recorren otros festivales artísticos en regiones próximas a Les Baux.

Con respecto a la corriente en la que se le sitúa, hace poco menos de un año el historiador del arte Alberto Arceo escribió en el Diario un interesante artículo sobre la obra de Espinosa Torre y con claridad señaló que éste se encuentra “no por convicción” situado en el hiperrealismo. ¿Qué dice a ello el artista? Que en efecto él pinta sin perseguir el hiperralismo como meta; sin embargo, sí reconoce su gusto por representar al detalle la realidad pero que al mismo tiempo este lenguaje dialogue con otros recursos estéticos.

“Yo sé que a los hiperrealistas les era muy importante desaparecer cualquier evidencia de su presencia en la obra: raspar, lijar, esfumar hasta que no quedara grumo o textura que delatara la pincelada, y a mí eso no me interesa en lo más mínimo. Yo aprecio las texturas, como los retratos de Rembrandt, que al verlos en vivo vibran, por eso dejo grumos, pinceladas, manchones. Mi pincel está ahí, la materia se revela con facilidad”.

Por otra parte está el uso de la fotografía como herramienta: “No me interesa restringirme a la visión de un medio mecánico como la cámara, en efecto es una de mis herramientas, pero no es mi jefa. Yo la uso a ella y no al revés. Pero sí comparto su empleo con los hiperrealistas y los fotorrealistas”.

“Rompemos la realidad al crear una visión mecánica y óptica de ella… y luego la volvemos a romper al pasarla al lienzo. Pero en mi caso ese segundo pase no sólo lleva la visión de la cámara sino también mi visión del natural, del accidente pictórico, de la improvisación sobre lo que me sale mal, del humor que tenga ese día, del pincel que elegí y de lo que se me ocurra agregar, quitar o modificar. A mí me gusta pintar la realidad lo más detallada que puedo. Así es como disfruto mi trabajo, metiéndome hasta los poros y los vellitos. Y luego juego con eso. Pero no toda mi obra es así, ni lo ha sido antes”.

Seguramente después de Les Baux nuevos proyectos derivarán del encuentro del pintor con otros creadores en un contexto de reflexión y convivencia como un festival. Y sí, dice que en efecto hay ideas, pero todavía en definición. La inagotable conversación podrá continuar a su regreso.— María Teresa Mézquita Méndez para “El Macay en la cultura”

 

Fuentes: Diario de Yucatán