Las formas de la ira

Las formas de la ira

Selma Guisande lleva al Macay su “Dibujo habitado”
Lunes, 1 de febrero de 2016 - Edición impresa

La ira en las personas, la furia del mar y el cabello como una forma de crear una biografía orgánica son parte de la exposición “Dibujo habitado”, de Selma Guisande. La artista mexicana exhibe su propuesta en el Macay como parte de la temporada de exposiciones enero-marzo, que, como informamos, se inauguró el viernes pasado.

La sala que ocupa Selma es una de las más versátiles, con numerosos elementos, propuestas y técnicas que dan cuenta de una etapa de trabajo de la artista.

La curaduría estuvo a cargo de Laura Pomerantz, argentina que actualmente radica en Los Ángeles, quien buscó mostrar las características bidimensionales y tridimensionales de la obra de Selma, un lenguaje con el que habla de la penetración a los otros y las relaciones interpersonales.

Selma Guisande presenta siete obras realizadas de 2010 a 2015, algunas integradas por varias piezas. Hay dibujo, cerámica, instalación y vídeo, entre otros.

Un vídeo llama la atención al entrar a la sala: muestra el dibujo de un rostro, que se torna rojo por momentos.

Selma revela que ese dibujo lo hizo cuando era niña y se sentía furiosa. Al reencontrarlo decidió trabajar la imagen y sobreponerla una y otra vez hasta mostrar el resultado actual.

El color rojo representa la ira. De pronto ese enojo se traspola a una casa y al momento en el que un trascabo destruye todo el frente, una acción real. Con esto, la artista busca resignificar el hecho, llegar al clímax de la situación. Utiliza los escombros para montar una instalación en la cual los residuos son intervenidos con dibujos a lápiz.

Una de esas piezas está montada sobre una mesa, es la única pintada de rojo; el día de la inauguración fue intervenida por el público, al que se invitó a golpearla con un martillo o cincel para sacar sus enojos.

Material orgánico

Otra de las piezas que llaman la atención es “Diario orgánico”, parte de una serie de 365 trabajos creados por la artista en un año en la que utilizó los cabellos que se le caían cada día para crear formas diversas que fue pegando en hojas de papel. Expone las que realizó de octubre a diciembre de 2013.

Una pieza integrada por utensilios de madera, concha de mar y pintura vinílica es también parte del “Dibujo habitado” de Selma, quien en este caso alude a una ira distinta, la de la naturaleza, al recrear la furia del mar con la ayuda de conchas marinas hechas pedazos.

La exposición puede visitarse de miércoles a lunes. Los martes el museo está cerrado. La entrada es gratuita.— Iris Ceballos Alvarado

Fuentes: Diario de Yucatán