Sala 11 bis: Adentrarnos en el trabajo de la artista mexicana Martha Salazar es, literalmente, meternos hasta su recámara. Su cama se ha convertido en lo que ella misma llama “oficina”. El espacio que le permite jugar con las texturas, los tamaños, los colores y las formas. Con tijera en mano da rienda suelta a la imaginación, cortando trozos de papel de revistas, realiza pequeños “collages” que servirán de referencia para posteriormente trabajar en su estudio las magnificas piezas en gran formato que forman parte de su obra.
El estilo de la artista se ha caracterizado por un continuo diálogo entre lo abstracto y lo figurativo, sin ser este último demasiado explícito. Su pintura mantiene la esencia del collage aplicando capa sobre capa, textura, transparencia y color.
Vibrantes azules, rojos y ocres reflejan la madurez y la experiencia adquirida con el tiempo. Los barcos, figuras presentes en su obra, se traducen en el anhelo por seguir descubriendo el mundo, continuar la aventura de vivir.
No podemos hablar del trabajo de Martha Salazar sin mencionar la importancia que para ella tiene su familia. Su esposo, sus hijos y por supuesto sus padres y hermanos, con los que comparte esta pasión por el arte, la cual fue inculcada por su madre, la reconocida pintora mexicana Martha Orozco.
Transparencias
Sala 10: Por su parte, Eugenia Pérez del Toro, artista autodidacta también mexicana, nos invita a observar el cielo a través de su obra, a traspasarlo con una mirada abierta para descubrir los paisajes imaginarios que ahí se encuentran.
Como si se tratara de un juego de niños que buscan formas ocultas en las nubes, la artista nos revela una envidiable capacidad de abstracción. Sin ningún tipo de planeación previa, Eugenia se deja llevar por lo que ella describe “un regalo divino que nace del alma y que se alimenta de vivencias personales”, para plasmar en sus pinturas la geografía y los paisajes microscópicos que observa.
Eugenia Pérez del Toro trabaja con placas de fibracel sobre las cuales aplica capas de acrílico como base, óleo y tintas para lograr transparencias y texturas. Sus pinturas incluyen una variedad de nubes y abstractos con detalles de óxido y madera apolillada.
Desde muy pequeña la hoy artista se sintió atraída por el mundo del arte. Sin proponérselo, con el paso de los años fue alimentando y desarrollando esa capacidad para la pinturacon la cual cautivó los sentidos de los espectadores hace tan solo unos años, cuando participó en su primera exposición colectiva por invitación del Maestro Rodolfo Rivera, tal y como lo sigue haciendo hasta ahora.
La Fundación Cultural Macay y la Fundación Expresiones hoy y mañana del arte, han unido esfuerzos para presentar desde el pasado mes de abril y hasta finales de junio la obra de Martha y Eugenia, quienes junto con Alfia Leyva, Ana Laura Salazar, Concepción Báez, Mercedes Arellano, Patricia Fabré y Rafael Rabec presentan una selección de obras realizadas expresamente para la exposición colectiva Contrapunto II, resultado de 14 meses de trabajo entre los artistas y el museógrafo de la muestra, Rodolfo Rivera.
Los invitamos a disfrutar de esta exposición temporal en el Macay.
La entrada es gratuita.- Aída Barrera Pino

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